Estados Unidos recibió favorablemente ayer la propuesta de Rusia para colocar las armas químicas sirias bajo control internacional, aunque dejó claro su escepticismo con relación a las intenciones reales del gobierno de Bashar al Assad.
Estados Unidos recibió favorablemente ayer la propuesta de Rusia para colocar las armas químicas sirias bajo control internacional, aunque dejó claro su escepticismo con relación a las intenciones reales del gobierno de Bashar al Assad.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo ayer que la propuesta de Rusia es "potencialmente positiva", y prometió tomarla "seriamente". Empero aseguró no tener certeza de que el Congreso respalde un ataque a Siria.
En declaraciones a la red de televisión CNN, Obama alertó que no serán toleradas maniobras de distracción por parte de Siria, y opinó que el cambio de actitud del gobierno de Bashar al Assad fue el resultado de la amenaza de ataques aéreos por el uso de armas químicas contra civiles en un barrio de Damasco.
Por otra parte, la votación prevista para mañana en el Senado de Estados Unidos sobre la propuesta gubernamental de ataques contra Siria fue postergada ante la propuesta rusa, informó el senador oficialista Harry Reid.
Rusia propuso que Siria coloque bajo supervisión internacional su arsenal de armas químicas, una idea a la que la ONU y varios países -incluyendo la propia Siria- dieron la bienvenida.
Sin embargo, un asesor de Obama para seguridad, Ben Rhodes, alertó que Washington no relajaría la presión sobre Damasco. "Será necesario permanecer en contacto (con Rusia) y otros países para evaluar la seriedad de esta propuesta".
Por su parte, después de un encuentro con Obama, la ex secretaria de Estado Hillary Clinton opinó que la colocación de las reservas sirias de armas químicas bajo control internacional sería "una etapa importante. Pero no puede ser una nueva excusa para demoras o una obstrucción".
La propuesta rusa se produce después de que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, dijera en Londres que Siria podía evitar un ataque si entregaba sus armas químicas en una semana.
"Entregarlas, sin demora y permitir un recuento completo y total", precisó Kerry, antes de vaticinar: "pero no va a hacerlo y no lo puede hacer".
Poco después, el canciller ruso, Sergei Lavrov, formuló un llamado "a los dirigentes sirios no sólo a aceptar poner su arsenal de armas químicas bajo control internacional y a continuación destruirlo, sino también a unirse plenamente a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas" de la ONU (OPAQ).
Siria recibió positivamente la propuesta de su principal aliado.
""Siria da la bienvenida a la iniciativa rusa, basada en las inquietudes de los dirigentes rusos sobre la vida de nuestros ciudadanos y la seguridad de nuestro país", declaró el jefe de la diplomacia siria, Walid Mualem, que se encuentra en Moscú.
También Gran Bretaña, cuyo parlamento había rechazado participar en un ataque a Siria como represalia, se mostró satisfecho con la idea rusa.
"Sería un gran paso adelante y habría que alentarlo", dijo el primer ministro, David Cameron, en el parlamento, antes de advertir: "tenemos que ser cuidadosos de que no se trate de una maniobra de distracción".
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió la creación en Siria de zonas supervisadas por el organismo donde se puedan destruir las armas químicas.
En un intento por superar la "vergonzosa parálisis" del Consejo de Seguridad respecto al conflicto sirio, Ban declaró a la prensa que podría proponer a ese organismo la creación de esas zonas si los inspectores que estuvieron en Siria el mes pasado confirman que se usaron esas armas prohibidas.
"Estoy considerando proponerle al Consejo de Seguridad que pida el traslado inmediato de las existencias de armas químicas y de precursores químicos de Siria a lugares en el interior de Siria, donde puedan ser almacenados y destruidos de forma segura", dijo Ban.
El ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurente Fabius, dijo este lunes que la propuesta "merece un examen preciso", aunque exigió que Assad "se comprometa a poner (su arsenal químico) bajo control internacional y dejar que se destruya en su totalidad".
Para Angela Merkel, jefa del gobierno de Alemania, la propuesta rusa es "interesante".