Los aseguradores de Germanwings anunciaron ayer haber dispuesto fondos por 300 millones de dólares tras la catástrofe del Airbus. “Puedo confirmar que 300 millones de dólares han sido colocados como provisión” para hacer frente a las posibles demandas por daños y perjuicios por parte de las familias de las víctimas del avión estrellado, declaró un portavoz de Lufthansa, confirmando informaciones aparecidas en el diario Handelsblatt.
Según ese rotativo de negocios, los daños e intereses pagados en el caso de un siniestro aéreo se elevan generalmente a un millón de dólares por pasajero, pero por cuestiones jurídicas la presencia de estadounidenses entre las 150 víctimas mortales podría desemboca en una mayor indemnización. El avión estaba asegurado en 6,5 millones de dólares, según Handelsblatt.
La semana pasada, la aerolínea ofreció una ayuda inmediata de 50.000 euros (54.250 dólares) por pasajero a los familiares de las víctimas. Esos pagos son independientes de cualquier posible indemnización.
Un tratado sobre las muertes y lesiones en vuelos internacionales requiere que las aerolíneas compensen a las familias de las víctimas por daños demostrados hasta un máximo establecido ahora en 157.000 dólares, independientemente de lo que causara el siniestro.