Una caja de cartón de delivery que normalmente terminaría en el reciclaje puede convertirse en una pequeña maceta para almácigos. El especialista británico en jardinería Ish Kamran mostró una técnica extremadamente sencilla que utiliza cartón mojado y un objeto cilíndrico como molde, sin pegamentos ni herramientas especiales.
La propuesta fue difundida por Woman & Home y tiene una ventaja particular: cuando el plantín alcanza el tamaño necesario, el recipiente completo puede enterrarse en el jardín, donde el cartón termina degradándose.
Cómo transformar la caja en una maceta paso a paso
Kamran advierte primero que conviene utilizar cartón marrón simple y sin impresión, evitando cajas plastificadas o con gran cantidad de tintas.
El procedimiento es el siguiente:
1. Cortá una sección de cartón de una caja de delivery y sumergila completamente en agua.
2. Dejala durante algunos minutos, hasta que las capas queden muy blandas y puedan moldearse con facilidad.
3. Buscá una lata pequeña, un frasco o cualquier elemento cilíndrico del diámetro que quieras darle a la futura maceta.
4. Envolvé el cartón húmedo alrededor del recipiente y presionalo con fuerza para que las capas se adhieran entre sí.
5. Dejá unos centímetros sobrantes en uno de los extremos y doblalos hacia adentro para formar la base.
6. Presioná esa parte contra una superficie firme para compactar el fondo y darle estabilidad.
7. Dejá secar durante aproximadamente un día antes de retirar cuidadosamente el molde.
8. Una vez rígida, llená la maceta con sustrato y sembrá o trasladá el plantín.
La ventaja aparece cuando llega el momento de trasplantar
Una maceta plástica obliga normalmente a retirar el plantín antes de llevarlo a tierra.
Con este método, la planta puede enterrarse junto con el cartón, reduciendo la manipulación del sistema radicular. La Royal Horticultural Society también recomienda recipientes biodegradables de papel o cartón precisamente porque permiten trasplantar sin retirar el contenedor y con menor alteración de las raíces.
Esto puede resultar especialmente útil en especies sensibles al trasplante.
Hay, sin embargo, un detalle importante: todo el cartón debería quedar por debajo del nivel del suelo. Extensiones agrícolas advierten que los bordes de papel expuestos pueden actuar como una mecha, extraer humedad de la tierra y acelerar el secado alrededor del plantín.
No cualquier caja de delivery sirve
Para reproducir la técnica conviene evitar cartón plastificado, encerado, metalizado o muy impreso. La propia demostración utiliza cartón corrugado marrón simple.
La maceta tampoco está pensada para durar años. Ese es justamente su objetivo: sostener el sustrato durante la etapa inicial y después comenzar a degradarse una vez enterrada.
El proyecto consigue así resolver dos problemas con un mismo objeto: evita comprar otra maceta de plástico y reduce la necesidad de manipular las raíces.