25 de agosto de 2026 - 12:10

Sócrates, filósofo heleno: "Quien no está contento con lo que tiene, tampoco lo estará con lo que le gustaría tener"

La ciencia del comportamiento demuestra que los ganadores de la lotería regresan a su nivel de felicidad habitual en apenas uno o dos años tras el premio.

Conseguir un mejor salario, mudarse frente al mar o alcanzar un ascenso laboral suelen proyectarse como soluciones definitivas para el desasosiego personal. Sin embargo, la psicología demuestra que el bienestar provocado por estos logros se desvanece rápido. Esta reflexión sobre la felicidad se remonta hace años atrás, encontrando registros de esta experiencia en los pensamientos de Sócrates.

Las ganancias materiales o profesionales generan un alivio efímero. Al experimentar la euforia del hito alcanzado, el cerebro asimila la nueva situación como normalidad. Este patrón de comportamiento revela que la inquietud interior no surge por falta de elementos externos, sino que reside en una necesidad de insatisfacción constante que se autoperpetúa.

¿Qué es la adaptación hedónica y por qué el éxito material tiene fecha de vencimiento?

La psicología moderna define este proceso como cinta de correr hedónica o hedonic treadmill. Los estudios demuestran que un ejecutivo promocionado regresa a su temperamento de referencia en dieciocho meses, mientras que un ganador de lotería lo hace en uno o dos años. El filósofo Sócrates resumió esta trampa de las expectativas hace dos mil quinientos años al afirmar: "Quien no está contento con lo que tiene, tampoco lo estará con lo que le gustaría tener". Esta frase expone que el deseo constante no se mitiga acumulando posesiones, pues el querer se activa de inmediato ante un nuevo objetivo.

¿Por qué las expectativas futuras rara vez traen la estabilidad prometida?

La raíz del problema radica en confundir el desarrollo externo con el interno. Trabajar en un mejor sueldo o reconocimiento no resuelve la disconformidad, que actúa como un hábito de comparación frente a la realidad actual. Quien no experimenta bienestar hoy, trasladará su impaciencia a cualquier escenario futuro.

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