Cuando los rescatistas llegaron a la reserva de San Carlos, en Arizona, encontraron a Simone viviendo encadenada junto a sus ocho cachorros recién nacidos. Los pequeños tenían aproximadamente dos semanas de vida y estaban expuestos directamente a temperaturas bajo cero.
La organización Animals Benefit Club of Arizona documentó el rescate y publicó una de las imágenes más contundentes de la historia: la madre permanecía sobre sus ocho cachorros intentando protegerlos del frío, sin posibilidad de trasladarlos a un lugar seguro porque ella misma estaba atada.
Simone vivía atada mientras llegaban las temperaturas bajo cero
Animals Benefit Club recibió un pedido urgente para retirar a la familia de la reserva. Simone era una cruza de pastor alemán y Labrador y sus ocho cachorros estaban todavía en una etapa en la que dependían completamente de la madre para alimentarse y regular su temperatura.
La propia organización describió las condiciones como freezing cold temperatures y explicó que Simone había permanecido encadenada mientras intentaba cuidar a los ocho recién nacidos.
El operativo consiguió retirar a la madre y a toda la camada antes de que continuaran expuestos a esas condiciones.
Los nueve animales fueron trasladados juntos
Después del rescate, Simone y sus cachorros ingresaron a un hogar de tránsito, evitando separarlos durante las primeras semanas.
La camada estaba formada por Elizabeth, Steven, Daphne, Joey, Victoria, Elliot, Penelope y Jasper. A medida que crecieron comenzaron a recibir vacunación, microchip y esterilización, además de seguimiento veterinario.
Animals Benefit Club calculó entonces que solamente los procedimientos médicos básicos para los nueve perros requerirían unos 3.600 dólares, motivo por el que inició una campaña para cubrir los gastos.
Una vez que los cachorros tuvieron edad suficiente, todos comenzaron el proceso de adopción.
Simone mostró otra personalidad cuando dejó la cadena
La transformación no fue solamente física. Su hogar de tránsito la describió posteriormente como una perra juguetona afuera y tranquila dentro de la casa, capaz incluso de quedarse acompañando a su cuidadora mientras trabajaba.
Integrantes del refugio terminaron describiéndola como “una princesa” que incluso disfrutaba que la levantaran en brazos.
El contraste con la primera imagen es enorme: aquella madre que aparecía atada, expuesta al frío y protegiendo a ocho cachorros con su propio cuerpo terminó conociendo por primera vez una vida doméstica segura.
Una historia documentada directamente por el refugio
El caso de Simone circuló posteriormente por redes sociales, pero la historia cuenta con una ventaja frente a muchas publicaciones virales: la fuente primaria todavía conserva las fotografías, nombres y detalles del rescate.