Sentir que el celular vibra en el bolsillo, revisarlo y descubrir que no llegó ninguna notificación es una experiencia bastante común. Este fenómeno se conoce como vibración fantasma y fue estudiado para entender cómo los hábitos, la atención y el uso frecuente de dispositivos pueden modificar la forma en que interpretamos pequeños estímulos cotidianos.
La sensación no significa necesariamente que exista un problema. Un estudio publicado en The BMJ encontró que el 68%de un grupo de profesionales de la salud había experimentado vibraciones fantasma alguna vez, y que eran más frecuentes entre quienes llevaban el dispositivo durante más horas o utilizaban con mayor frecuencia el modo vibración.
Otro trabajo sobre el fenómeno plantea que, después de usar repetidamente el teléfono, pueden desarrollarse hábitos perceptivos: el cuerpo aprende a esperar determinados estímulos y algunas sensaciones ambiguas terminan siendo interpretadas como una vibración del dispositivo.
Por qué el cerebro puede “inventar” una vibración
Cuando una persona espera mensajes, llamadas o notificaciones durante todo el día, una pequeña presión de la ropa, un movimiento muscular o el roce del teléfono contra el cuerpo pueden parecerse lo suficiente a una vibración real.
El cerebro no procesa cada estímulo desde cero. También utiliza la experiencia previa para interpretar lo que ocurre. Por eso, cuando revisar el teléfono se vuelve una acción repetida cientos de veces, aumenta la posibilidad de asociar determinadas sensaciones físicas con una notificación.
Las investigaciones disponibles no establecen una única causa para la vibración fantasma. Una revisión científica encontró que el fenómeno es frecuente entre usuarios de teléfonos móviles, aunque la mayoría de las personas no lo considera especialmente molesto. También señaló que todavía faltan estudios para determinar con precisión todos los factores que intervienen.
El uso frecuente del celular puede aumentar la sensación
El estudio realizado con personal médico encontró una asociación entre las vibraciones fantasma y factores como la cantidad de horas que se llevaba el dispositivo, el lugar del cuerpo donde se guardaba y la frecuencia con la que se utilizaba el modo vibración.
Esto ayuda a explicar por qué el fenómeno puede aparecer con mayor facilidad cuando una persona lleva siempre el celular en el mismo bolsillo: con el tiempo, esa zona del cuerpo queda asociada a la expectativa de recibir una señal.
Cambiar el teléfono de lugar o dejar de utilizar temporalmente el modo vibración fueron algunas de las estrategias que los participantes del estudio dijeron haber usado para reducir estas sensaciones.
Por eso, sentir una vibración inexistente de vez en cuando puede ser simplemente una consecuencia de cómo el cerebro aprende a convivir con un dispositivo que consultamos constantemente. La curiosidad está en que, después de suficiente repetición, el cuerpo puede llegar a anticipar una notificación incluso cuando el celular permanece completamente quieto.