Cuando las temperaturas bajan demasiado, el agua que permanece dentro de las tuberías puede congelarse. Al hacerlo, aumenta de volumen y genera una fuerte presión en el interior de los conductos. Esta presión puede provocar grietas e incluso roturas, especialmente en las tuberías exteriores o que tienen poco aislamiento térmico.
El problema puede pasar desapercibido hasta que las temperaturas vuelven a subir, el hielo se derrite y el agua comienza a filtrarse por las zonas dañadas.
Los grifos exteriores y las tuberías metálicas visibles en patios, lavaderos o áreas de servicio se encuentran entre los sectores más expuestos, sobre todo en lugares donde son frecuentes las heladas o los descensos bruscos de temperatura.
Cómo puede ayudar el papel de aluminio
El papel de aluminio puede funcionar como una barrera adicional frente al frío ambiental. Su superficie reflectante ayuda a reducir la pérdida de calor por radiación, aunque por sí solo no constituye un aislamiento térmico completo.
Por eso, cubrir una tubería expuesta con este material puede ser una medida sencilla y temporal para disminuir su exposición directa al frío, especialmente cuando se combina con otros materiales aislantes.
En Godoy Cruz ahora será obligatorio que las canillas de los baños sean temporizadas. / Foto: Gentileza
Cómo cubrir las tuberías correctamente
Antes de que llegue una noche especialmente fría, podés aplicar este método en las zonas más vulnerables:
- Envolvé la tubería expuesta con papel de aluminio, procurando cubrir toda la superficie.
- Reforzá los extremos, uniones y curvas, ya que suelen quedar más expuestos al frío.
- Colocá paños o espuma debajo del aluminio para sumar una capa de aislamiento.
- Revisá la protección periódicamente y reemplazá el papel si se rompe, se despega o pierde su ajuste.
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¿El papel de aluminio reemplaza el aislamiento profesional?
No. El papel de aluminio puede ser una alternativa de emergencia o una protección complementaria, pero no ofrece la misma eficacia ni durabilidad que los productos diseñados específicamente para aislar tuberías.
En regiones donde las heladas son habituales, lo más recomendable es utilizar fundas, espuma o mantas térmicas específicas para tuberías, especialmente en las instalaciones exteriores más expuestas.
El agua de la canilla es la más segura del mercado. Foto: Freepik / Aguas Cordobesas
Qué tuberías conviene revisar antes de una ola de frío
Si tu casa tiene tuberías expuestas, conviene identificarlas antes de que las temperaturas desciendan demasiado. Prestá especial atención a los conductos ubicados en exteriores, zonas sin calefacción, lavaderos, garajes y otros espacios donde puedan quedar directamente expuestos al frío.
Una protección preventiva y económica puede ayudar a reducir el riesgo de daños y, sobre todo, evitar una reparación inesperadamente costosa después de una noche de temperaturas bajo cero.