La albahaca, también conocida como basílico, alhábega o alfábega, es una planta aromática muy apreciada tanto por su uso culinario como por su característico aroma. Su nombre científico es Ocimum basilicum y pertenece a la familia de las lamiáceas. Es una planta anual que puede alcanzar unos 50 centímetros de altura.
El mantenimiento de esta planta es sencillo y sus propiedades benefician el bienestar diario dentro de casa.
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En jardín y jardinería, las plantas de albahaca alertan con hojas negras visibles.
Sus hojas son carnosas y se disponen de manera opuesta. Dependiendo de la variedad, pueden ser pequeñas y verdes, más grandes o presentar llamativas tonalidades púrpuras. Cuando se las toca, desprenden un aroma intenso y agradable.
Durante el verano aparecen las flores agrupadas en espigas. En las variedades más habituales son blancas, mientras que algunas variedades de hojas moradas también desarrollan flores de tonos púrpuras.
La albahaca es una de las hierbas aromáticas más populares y tiene un lugar destacado en la gastronomía italiana. Sus hojas frescas se utilizan para condimentar pastas, pizzas, ensaladas, salsas y distintas preparaciones.
También es uno de los ingredientes principales del pesto, donde se combina tradicionalmente con aceite de oliva, ajo, frutos secos y queso.
Para aprovechar mejor la planta, conviene cosechar las hojas de manera frecuente y evitar que florezca demasiado pronto. Retirar las flores cuando comienzan a aparecer permite que la planta concentre más energía en la producción de hojas.
Si querés secar las hojas, lo ideal es cosecharlas antes de la floración, cuando contienen una mayor concentración de aceites esenciales y conservan mejor su aroma.
La albahaca y sus usos tradicionales
A lo largo de la historia, la albahaca también fue utilizada con fines tradicionales y medicinales. Sus hojas contienen aceites esenciales y otros compuestos vegetales que han sido estudiados por sus posibles propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas.
Sin embargo, estos usos tradicionales no deben confundirse con un tratamiento médico. Consumir albahaca como condimento es muy diferente de utilizar preparados concentrados con fines terapéuticos.