8 de noviembre de 2026 - 18:10

El sencillo corte en la rama del árbol frutal que los expertos usan para que florezca rápido

La técnica es conocida como anillado y puede favorecer la floración de un árbol frutal. Aunque no conviene aplicarla sin conocer sus riesgos.

Tener un árbol frutal en casa y esperar una buena cosecha puede convertirse en una frustración cuando aparecen pocas flores o los frutos son escasos. En algunas especies, es habitual que después de un año de producción abundante llegue otro con una cosecha mucho menor. Para intentar regular este comportamiento, los especialistas en fruticultura estudian diferentes técnicas de manejo.

Una de ellas consiste en realizar un corte controlado alrededor de la corteza de determinadas ramas, un procedimiento conocido como anillado. Aunque puede parecer una práctica sencilla, modifica el transporte de nutrientes dentro del árbol y, en condiciones específicas, puede estimular la floración y mejorar la producción. Sin embargo, no funciona en todas las especies y una aplicación incorrecta puede provocar daños importantes.

Aplicar el anillado cuando la planta está debilitada, atravesando una sequía o recuperándose de una enfermedad puede aumentar el riesgo de daños.

Aplicar el anillado cuando la planta está debilitada, atravesando una sequía o recuperándose de una enfermedad puede aumentar el riesgo de daños.

En qué consiste el truco del corte en la rama para conseguir más frutos

La técnica se conoce como anillado y consiste en interrumpir una pequeña franja de los tejidos de la corteza de una rama seleccionada.

Su objetivo es modificar temporalmente la circulación de sustancias producidas por las hojas, especialmente los azúcares que la planta obtiene mediante la fotosíntesis.

Para entender cómo funciona, es importante conocer dos tejidos presentes en los árboles:

  • Floema: transporta los azúcares y otras sustancias orgánicas desde las hojas hacia distintas partes de la planta.
  • Xilema: permite el transporte de agua y minerales desde las raíces hacia las ramas y las hojas.

Cuando se realiza un anillado, se interrumpe el floema en una zona determinada de la rama.

Como consecuencia, parte de los carbohidratos producidos por las hojas puede acumularse por encima del corte.

En algunas especies y bajo determinadas condiciones, esta acumulación puede favorecer los procesos relacionados con la formación de flores.

El objetivo no es cortar la rama ni dañar su madera, sino modificar temporalmente el transporte de sustancias a través de la corteza.

De todos modos, el procedimiento produce una herida en el árbol. Si se realiza con demasiada profundidad, se repite en exceso o no cicatriza correctamente, puede debilitar la rama e incluso provocar su muerte.

El anillado no es la única herramienta para mejorar la producción de un frutal.

El anillado no es la única herramienta para mejorar la producción de un frutal.

¿Qué dice la ciencia sobre el anillado de los árboles frutales?

El anillado no es solamente una práctica tradicional de jardinería. También fue evaluado en investigaciones sobre la producción de diferentes especies frutales.

Un estudio publicado en la Revista Brasileira de Fruticultura analizó los efectos de esta técnica en árboles de lichi de la variedad Bengala, de 17 años de edad.

Los investigadores observaron que el anillado de determinadas ramas principales produjo cambios favorables en la floración y en la cosecha.

Entre los resultados se destacaron:

  • Mayor floración: los árboles tratados desarrollaron más estructuras florales en las condiciones del estudio.
  • Aumento del rendimiento: se registró una mayor producción de frutos por árbol.
  • Adelanto de la cosecha: los árboles tratados presentaron una maduración más temprana.
  • Sin diferencias en el cuajado de frutos: no se detectaron cambios significativos en la proporción de flores que llegaron a desarrollar frutos.

¿Cómo evitar que el corte dañe al árbol frutal?

Aunque el anillado puede estimular la floración en ciertos casos, no debe confundirse con una poda común.

La poda elimina ramas o partes de ellas, mientras que el anillado interrumpe tejidos encargados del transporte de sustancias dentro de la planta.

Antes de considerar esta técnica, conviene tener en cuenta algunas precauciones:

  1. Identificar la especie: comprobar si existen recomendaciones técnicas de anillado para ese frutal.
  2. Evaluar la salud del árbol: evitar intervenciones en plantas jóvenes, debilitadas o con signos de enfermedad.
  3. Seleccionar correctamente las ramas: no intervenir el tronco principal ni varias ramas sin un criterio técnico.
  4. Respetar el momento adecuado: considerar el ciclo de floración y las condiciones climáticas locales.
  5. Utilizar herramientas limpias: reducir el riesgo de introducir agentes que puedan provocar enfermedades.
  6. Controlar la recuperación: observar la cicatrización y el estado de las hojas después del tratamiento.
En árboles de jardín, lo más seguro es consultar a un ingeniero agrónomo.

En árboles de jardín, lo más seguro es consultar a un ingeniero agrónomo.

Antes de hacer un corte en la corteza, conviene comprobar si el árbol necesita esa intervención y priorizar los cuidados básicos que favorecen una producción saludable.

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