Cuando una tormenta deja el auto cubierto de arena, polvo o tierra la primera reacción suele ser pasar un trapo para quitar la suciedad. Sin embargo, ese es justamente el error que más puede perjudicar la pintura. Las partículas de arena actúan como un abrasivo: si se frotan sobre la carrocería seca, pueden generar microarañazos permanentes.
Cómo limpiar el auto de arena sin dañar la pintura
1. Eliminá el polvo suelto
Si tenés acceso a un compresor o aire a presión, utilizalo para desprender la mayor cantidad posible de arena. También podés aspirar las zonas donde el polvo se haya acumulado, como las rejillas o los marcos de las puertas.
Este paso reduce el riesgo de arrastrar partículas sobre la pintura durante el lavado.
2. Enjuagá con abundante agua
Antes de tocar la carrocería, mojá todo el auto con agua. Lo ideal es utilizar una manguera o una hidrolavadora a presión moderada para eliminar la arena adherida.
No frotes el auto mientras aún tenga polvo seco, ya que las partículas pueden rayar el esmalte.
3. Lavá con una esponja suave o microfibra
Una vez retirado el exceso de suciedad, prepará agua con shampoo para autos y limpiá la superficie con una bayeta de microfibra o una esponja suave.
Conviene seguir este orden:
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Techo y capot.
Puertas y laterales.
Vidrios.
Faros.
Así evitás trasladar la suciedad de las zonas más contaminadas hacia las más limpias.
No olvides las ruedas, los bajos y las escobillas
La arena también se acumula en partes que suelen pasar desapercibidas y que pueden acelerar el desgaste si no se limpian.
Prestá especial atención a:
Lavar las escobillas con agua y jabón ayuda a evitar que rayen el parabrisas cuando vuelvas a utilizarlas.
Esta fórmula mejora la visibilidad y prolonga la limpieza en el auto.
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Cómo limpiar el interior después de una tormenta de polvo
El polvo fino suele ingresar al habitáculo incluso con las ventanillas cerradas.
Para eliminarlo:
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Aspirá alfombras, asientos y baúl.
Pasá un paño de microfibra húmedo sobre el tablero y los paneles.
Limpiá las rejillas de ventilación con un cepillo suave o aire comprimido.
Evitá usar plumeros secos, ya que solo redistribuyen las partículas.
Revisá el filtro de aire del vehículo
Después de un episodio de mucho polvo, es recomendable inspeccionar el filtro de aire del motor y el filtro del habitáculo. Si están muy obstruidos, pueden reducir el rendimiento del sistema de admisión y la eficiencia del aire acondicionado.
En algunos casos alcanza con limpiarlos con aire a presión, aunque si presentan un exceso de suciedad lo más conveniente es reemplazarlos.
Esta fórmula mejora la visibilidad y prolonga la limpieza en el auto.
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El polvo del viento Zonda
En Mendoza, estas recomendaciones son especialmente útiles después de un episodio de viento Zonda, ya que las fuertes ráfagas transportan polvo y arena muy fina que se deposita sobre la carrocería y puede rayar la pintura si el auto se limpia en seco. Lo ideal es esperar a que pase el fenómeno y realizar un enjuague abundante antes de frotar cualquier superficie.