14 de septiembre de 2026 - 15:10

Cachorro rescatado con apenas 12 semanas de un desarmadero crece, se convierte en perro de terapia y ayuda a niños con parálisis cerebral y autismo

Moses fue encontrado sin pelo, cubierto de costras y con graves problemas derivados de la desnutrición y el raquitismo.

Cuando encontraron al perro Moses tenía aproximadamente 12 semanas de vida y estaba en un desarmadero de la ciudad. Su aspecto evidenciaba hasta qué punto había sido descuidado: no tenía pelo, estaba cubierto de costras y necesitó ser llevado inmediatamente a una clínica de urgencias.

Aquello fue solamente el comienzo. Durante aproximadamente un año debió enfrentar desnutrición y raquitismo, una enfermedad que afecta el desarrollo y fortaleza de los huesos. Los problemas dejaron secuelas especialmente visibles en sus patas delanteras.

Un especialista llegó a recomendar la eutanasia

La recuperación obligó a consultar a distintos profesionales para determinar hasta qué punto Moses podía tener una vida cómoda.

Finalmente sobrevivió, aunque sus patas delanteras quedaron deformadas.

La organización señala que esa particularidad nunca terminó impidiéndole desenvolverse como los otros perros de su entorno. Con el tiempo empezó a mostrarse tranquilo, sociable y especialmente cómodo frente a las personas.

Esas características llevaron a su cuidadora a pensar que podía tener una función diferente.

De sobreviviente a perro de terapia

Moses ingresó posteriormente a Comfort Caring Canines, una organización de Pensilvania dedicada al trabajo con perros de terapia.

Su historia personal terminó siendo parte de aquello que lo volvía especial frente a determinados grupos.

Durante sus visitas trabajó con niños con parálisis cerebral y autismo, además de participar en encuentros con Boy Scouts y otras actividades dirigidas a chicos.

La organización resumía el efecto de Moses mediante una idea: mostrar que “está bien ser un poco diferente”.

Sus patas, que en un momento habían llevado a alguien a pensar que su vida no podía continuar, terminaron convirtiéndose en un punto de identificación para personas que también convivían con desafíos físicos o neurológicos.

Qué hace realmente un perro de terapia

Un perro de terapia no cumple la misma función que un perro de asistencia individual.

Los animales de terapia trabajan junto con sus guías visitando escuelas, hospitales, residencias u otras instituciones, donde el contacto puede utilizarse para ofrecer compañía, motivación o una experiencia positiva.

Moses aparece actualmente en el registro de Comfort Caring Canines como retirado, una señal de que aquella etapa activa terminó. Su historia, sin embargo, continúa publicada por la propia organización.

El contraste explica por qué resulta difícil olvidar su recorrido. A las 12 semanas estaba sin pelo, enfermo y en un desarmadero. Después pasó un año luchando contra las consecuencias de la desnutrición y llegó a existir una recomendación de eutanasia.

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