Es posible encontrarlos de un día para otro: uno o dos tubos negros cruzando el asfalto de lado a lado, sujetos cerca de los bordes y conectados a una pequeña caja. Aunque pueden parecer cables eléctricos, en muchos casos son en realidad tubos neumáticos utilizados para contar vehículos y obtener información sobre el tránsito.
La Administración Federal de Carreteras los describe como una tecnología portátil utilizada desde hace décadas para realizar mediciones de corta duración.
Qué ocurre cada vez que una rueda pisa el tubo
El funcionamiento es mucho más simple de lo que parece. Cuando el neumático de un vehículo pasa por encima, comprime momentáneamente el tubo y produce un pequeño pulso de presión de aire. Esa señal viaja hasta un contador ubicado al costado de la vía.
El equipo registra el pulso y puede utilizarlo para determinar cuántos ejes atravesaron ese punto.
Con esos datos se elaboran después estimaciones sobre cantidad y tipo de vehículos que circulan por una calle o ruta.
Por qué a veces hay un cable y otras veces aparecen dos
Un único tubo puede servir para contabilizar ejes, pero colocar dos separados por una distancia conocida permite obtener mucha más información.
El sistema puede analizar el tiempo que tarda un vehículo en activar el primer tubo y después el segundo. De esa diferencia se puede calcular, según la configuración del equipo, velocidad y dirección de circulación.
El espacio temporal entre distintos pulsos también ayuda a clasificar vehículos según cantidad y separación entre sus ejes, distinguiendo categorías como autos y determinados vehículos pesados. Por eso su disposición sobre la calzada no es aleatoria.
Para qué necesitan saber cuántos autos pasan por allí
Los datos pueden utilizarse para estudios de tránsito, planificación vial, investigaciones y análisis de velocidad o volumen vehicular.
Por ejemplo, una autoridad puede necesitar saber cuánto tránsito recibe una avenida antes de modificar una intersección, evaluar los horarios de mayor circulación o estudiar si la velocidad real de los conductores coincide con la esperada.
La FHWA también utiliza conteos temporales para complementar las estaciones permanentes y construir estimaciones de tránsito promedio y variaciones según día, mes u horario.
Por qué generalmente desaparecen a los pocos días
Una de sus principales ventajas es precisamente que son portátiles, relativamente económicos y rápidos de instalar. No hace falta abrir grandes sectores del pavimento ni construir una instalación permanente.
Una vez obtenida una muestra suficiente, los técnicos pueden retirar los tubos y colocar el mismo equipo en otro punto.
También tienen limitaciones: pueden sufrir desgaste por los neumáticos, vandalismo y errores de conteo bajo determinadas condiciones de tránsito pesado.