21 de septiembre de 2026 - 15:00

Adiós a la churrasquera de ladrillo: el nuevo modelo se convierte en tendencia en los balcones en 2026, según arquitectos

Su diseño cerrado permite contener mejor el calor y parte del humo, ocupa menos espacio que una parrilla construida y puede trasladarse.

En ese escenario, durante 2026 ganaron terreno equipos compactos como parrillas eléctricas, modelos a gas y especialmente los kamados, recipientes cerrados de paredes gruesas que permiten cocinar manteniendo gran parte del calor dentro del equipo.

La arquitecta Verónica La Via advierte que el problema central de cualquier parrilla instalada en un balcón es qué ocurre con el humo.

Si el edificio no fue diseñado con un conducto de extracción adecuado, ese humo puede terminar directamente en la vivienda del piso superior o regresar al propio departamento.

Por qué el kamado aparece como alternativa

A diferencia de una parrilla abierta, el kamado trabaja con una cámara cerrada y una tapa, lo que facilita conservar temperatura y controlar la circulación del aire.

La decoradora Lalá Bussoli destaca este formato precisamente para balcones por su capacidad para contener mejor el humo dentro del equipo y porque existen versiones suficientemente pequeñas para espacios urbanos.

También tiene otra diferencia frente a la churrasquera tradicional: no necesita mampostería.

Puede instalarse sobre una base adecuada y trasladarse o reorganizarse cuando cambia el uso del balcón, algo especialmente valorado en proyectos donde el espacio exterior funciona además como living, comedor o rincón verde.

La opción con menos humo sigue siendo eléctrica

Si el objetivo es minimizar al máximo las molestias, las parrillas eléctricas tienen una ventaja clara: no existe combustión de carbón ni leña.

Fabricantes argentinos ya comercializan modelos específicamente diseñados para balcones, cocinas y quinchos cerrados, con bandejas que evitan que los jugos caigan directamente sobre una llama.

Existen además alternativas híbridas capaces de funcionar con carbón o mediante resistencia eléctrica cuando el lugar no admite fuego abierto.

Esto no significa que sean completamente inodoras: la propia grasa y los alimentos pueden generar vapores y algo de humo, especialmente si se queman.

Antes de instalar una, hay que revisar el reglamento

Que una parrilla sea portátil no significa automáticamente que esté permitida.

La normativa argentina sobre propiedad horizontal establece que los propietarios no pueden realizar actividades que perturben la tranquilidad de los demás ni pongan en riesgo la seguridad del edificio.

Además, el Código Civil y Comercial establece que molestias como humo, calor, olores y ruidos no deben superar la normal tolerancia teniendo en cuenta las características del lugar.

Por eso, antes de comprar un kamado, una parrilla a gas o una eléctrica conviene revisar el reglamento de copropiedad y las reglas internas del edificio.

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