Elegir un nombre “antiguo” ya no significa necesariamente elegir algo pasado de moda. Una de las grandes tendencias actuales es justamente recuperar nombres tradicionales que ya utilizaban bisabuelos y tatarabuelos, pero que hoy vuelven a sonar simples, distinguidos y fáciles de pronunciar.
Argentina dispone incluso de una base histórica oficial de nombres registrados desde 1922, mientras el RENAPER permite observar cómo evolucionaron a lo largo de las décadas.
Al mismo tiempo, registros internacionales de los años 1920 muestran que muchos nombres considerados hoy clásicos modernos ya tenían una historia extensa hace un siglo.
1. Emilia
Tiene origen latino y deriva de la antigua familia romana Aemilius. Su sonido clásico convivió durante décadas con períodos de menor utilización, pero regresó con enorme fuerza en los últimos años.
En Argentina fue uno de los diez nombres femeninos más elegidos durante 2025, con 3.507 inscripciones, según datos de RENAPER.
2. Victoria
Es uno de los nombres cuya propia palabra explica buena parte de su permanencia.
De origen latino, significa “victoria” o “triunfo” y tiene además una fuerte tradición histórica y monárquica. En Argentina continúa completamente vigente: ocupó el sexto lugar entre los nombres femeninos más registrados en 2025, con 4.082 casos.
3. Sofía
Procede del griego sophía, asociado con la sabiduría. Es uno de esos nombres que consiguen sonar tradicionales sin parecer necesariamente antiguos.
En 2025 fue el cuarto nombre de nena más elegido en Argentina, con más de 5.000 inscripciones.
4. Benjamín
Su historia se remonta muchísimo más atrás que los años 20. Es un nombre de origen hebreo y aparece en la tradición bíblica.
Un siglo después sigue ocupando posiciones centrales: Benjamín fue el nombre masculino más registrado en Argentina durante 2025, con aproximadamente 7.400 casos según el relevamiento nacional.
5. Julián
Derivado del latín Iulianus, lleva siglos apareciendo en distintos países europeos y latinoamericanos.
No llegó al podio nacional, pero está lejos de desaparecer: Julián ocupó el puesto 12 entre los nombres masculinos más utilizados en Argentina durante 2025, con 3.168 inscripciones.
6. Felipe
Reyes, príncipes, escritores y personajes históricos llevaron este nombre durante siglos.
Su raíz griega está asociada con “amigo de los caballos” y conserva una sonoridad clásica que volvió a ganar terreno. En el relevamiento argentino de 2025 apareció entre los 20 nombres masculinos más utilizados.
7. Olivia
Hoy puede parecer una elección muy contemporánea, pero su historia está lejos de ser reciente.
El nombre ya aparecía en registros occidentales desde mucho antes del siglo XX y volvió a convertirse en una de las grandes tendencias actuales. En Argentina, Olivia quedó tercera entre las nenas nacidas en 2025, con 5.707 registros.
Por qué vuelven los nombres de los bisabuelos
El fenómeno tiene incluso un nombre informal entre especialistas en tendencias: la “regla de los cien años”.
La idea es que nombres que parecen demasiado cercanos a la generación de padres o abuelos pueden sonar envejecidos, pero después de varias generaciones recuperan atractivo. Listados especializados de 2026 detectan precisamente un regreso de nombres populares durante los años 1920.