En un hecho que se volvió viral y generó polémica en redes sociales, el director ejecutivo del Registro Nacional de Armas (RENAR), Juan Pablo Allan, dio positivo en un control de alcoholemia en la ciudad costera de Pinamar y abandonó el operativo antes de que finalizaran las actuaciones.
El funcionario registró 0,27 en el test. Ante esto, los usuarios no dejaron pasar un antecedente particular: en 2022, cuando era senador provincial e integraba el bloque Juntos, Allan había votado a favor de la Ley de Alcohol Cero, que prohíbe conducir cualquier vehículo con presencia de alcohol en sangre.
El procedimiento fue realizado por agentes del Ministerio de Transporte bonaerense y quedó registrado por las cámaras corporales de los efectivos.
Inhabilitación para el funcionario y su esposa
Allan, ex senador provincial del PRO y concejal de La Libertad Avanza en La Plata, circulaba a bordo de un Toyota Yaris y no presentó la licencia de conducir física, por lo que el documento no pudo ser retenido en ese momento.
Cuando la legislación de Alcohol Cero fue sancionada en 2022, Allan integraba el bloque de Juntos en la Cámara Alta bonaerense y votó a favor de la norma, que prohíbe conducir con alcohol en sangre.
Durante el procedimiento, el personal inició las actuaciones correspondientes tras constatar el resultado positivo. El Ministerio de Transporte bonaerense dispuso la inhabilitación preventiva para conducir tanto de Allan como de su esposa tras un operativo de alcoholemia.
Según consta en el acta, Allan arrojó resultado positivo en el test de alcoholemia. Su esposa declaró que iba a hacerse cargo de la conducción porque su marido había consumido alcohol, aunque dijo que le dolía la panza, y señaló: “Estábamos yendo al hospital”.
Se escaparon del control policial
La mujer obtuvo resultado negativo en su test de alcoholemia y fue designada por los agentes para continuar conduciendo. Sin embargo, mientras se avanzaba con las actuaciones para finalizar el procedimiento, Allan y su esposa se retiraron del operativo sin autorización y sin aguardar la conclusión.
Al retirarse, la licencia de conducir física de la mujer permanecía en poder de los agentes, por lo que abandonó el lugar al volante sin tener consigo el documento.
La inhabilitación preventiva para ambos se fundó en que: Allan dio resultado positivo y se retiró antes de que concluyera el procedimiento; y en el caso de su esposa, se retiró luego de haber sido designada para conducir mientras todavía se desarrollaban las actuaciones.
La medida no constituye una sanción definitiva. Las actuaciones quedaron a disposición de la jueza interviniente, quien deberá determinar la sanción correspondiente, que podría establecer una inhabilitación para conducir de entre tres y seis meses.