En el marco del plan preventivo de acciones ante las tormentas asociadas al fenómeno Súper Niño, el intendente de Capital, Ulpiano Suárez, solicitó que la Legislatura le dé tratamiento a un proyecto de ley para endurecer las contravenciones por el arrojo de residuos en canales, acequias o zanjones. Las sanciones pueden ir desde multas costosas hasta el arresto por 10 díez.
La iniciativa fue presentada en marzo pasado en la Cámara de Diputados por la exlegisladora Cecilia Rodríguez, con la diputada Beatriz Martínez como coautora. Ambas son dirigentes de la UCR Capital y forman parte del equipo político del intendente Suárez.
El proyecto, que busca modificar el Código Contravencional, se encuentra en la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC), que preside justamente Martínez, pero hasta el momento no ha tenido movimientos concretos, pudo saber Los Andes. Por eso mismo el intendente busca darle visibilidad nuevamente.
El pedido del jefe comunal se da mientras el municipio continúa realizando operativos permanentes de limpieza y saneamiento en el canal aluvional Papagayos, uno de los principales sistemas de defensa aluvional de la Ciudad.
La iniciativa también busca profundizar un mensaje de concientización ciudadana: la limpieza de la Ciudad depende tanto del trabajo del Estado como del compromiso de cada vecino.
Por eso, además de reforzar las sanciones, el municipio promueve la denuncia de estas conductas y alienta a la comunidad a utilizar las herramientas disponibles para reportar a quienes arrojan basura donde no corresponde.
“Una Ciudad y una provincia limpias y ordenadas necesitan de reglas claras, de participación ciudadana y de manos firmes para sancionar a los responsables de estas conductas”, expresó Ulpiano Suárez.
Una ley provincial para agravar las sanciones
El proyecto de ley, presentado por la exdiputada provincial Cecilia Rodríguez e impulsado por el intendente Ulpiano Suárez, propone modificar el Código de Contravenciones de Mendoza e incorporar un nuevo artículo específico para castigar el arrojo de residuos en la infraestructura hídrica provincial.
La iniciativa establece multas más elevadas, arresto y trabajo comunitario para quienes arrojen basura, escombros, áridos, plásticos, desechos tóxicos o animales muertos en acequias, colectores aluvionales, zanjones, ríos o cualquier cauce destinado al drenaje pluvial.
Además, incorpora un principio de responsabilidad económica: el infractor deberá afrontar también los costos de limpieza, remoción y traslado de los residuos generados por su conducta.
Otro de los aspectos centrales del proyecto es la creación de un sistema de denuncias mediante registros audiovisuales enviados por vecinos a través de canales digitales oficiales, lo que permitiría fortalecer la participación ciudadana en la prevención y sanción de estas infracciones.
La Ciudad sancionó su propia ordenanza
La Ciudad de Mendoza recordó que en abril de este año incorporó al Código de Convivencia la figura específica de arrojar residuos en cauces de agua y agravó las multas para quienes incurran en estas acciones, habilitando además la intervención de los Jurados Vecinales, informó la comuna.
A pocos meses de su implementación, desde el municipio informaron que Higiene Urbana registró 284 incidentes vinculados a residuos en la vía pública y saneamiento, de los cuales más del 72% correspondieron al retiro de residuos abandonados en espacios públicos.
Además, el área alcanzó un 88,38% de atención e inspección efectiva sobre los reclamos ingresados por los vecinos a través de la línea 147, informaron.
Así, la participación de los vecinos se ha transformado en una herramienta clave para proteger el sistema hídrico de la capital.
La Capital alerta por el costo millonario y la responsabilidad ciudadana
Durante 2025, la Ciudad realizó 12 operativos de limpieza en el colector Papagayos, de donde retiró más de 1.100 toneladas de residuos, el equivalente a unas 240 camionadas de basura.
Cada intervención demandó el trabajo de más de 30 agentes municipales y representó un costo superior a los $128 millones para el municipio, informaron.
El municipio alertó que “el impacto trasciende lo económico”, ya que la acumulación de residuos en acequias y canales obstruye el escurrimiento del agua y aumenta el riesgo de inundaciones durante lluvias intensas, además de contaminar el sistema hídrico y deteriorar el ambiente urbano.
Las tormentas registradas en Mendoza durante el último tiempo volvieron a poner en evidencia las consecuencias de estas conductas irresponsables, sostuvo la comuna.
“Lejos de tratarse de un hecho aislado, esta semana el municipio volvió a intervenir en el canal Papagayos con nuevas tareas de limpieza, retiro de residuos y saneamiento del cauce, como parte del plan preventivo que prepara los sistemas de drenaje ante la posibilidad de un escenario climático asociado al fenómeno Súper Niño”, sostuvieron a través de un comunicado.