Un intendente del interior de la provincia de Buenos Aires quedó en el centro de una polémica luego de que los trabajadores municipales recibieran indumentaria laboral con su nombre y una referencia a su gestión estampados en las prendas.
Los trabajadores municipales de Puan recibieron chombas y ropa de trabajo con una leyenda sobre el intendente. El sindicato exigió el retiro inmediato de la inscripción.
Un intendente del interior de la provincia de Buenos Aires quedó en el centro de una polémica luego de que los trabajadores municipales recibieran indumentaria laboral con su nombre y una referencia a su gestión estampados en las prendas.
El episodio ocurrió en el municipio de Puan, donde el intendente Diego Reyes autorizó la colocación de la leyenda “Gestión Intendente Lic. Diego Reyes” en chombas y uniformes entregados al personal municipal.
La situación generó malestar entre los empleados, que, a través de la Asociación de Obreros y Empleados Municipales (AOEM) de Puan, reclamaron formalmente que se retire la inscripción de la ropa de trabajo.
El sindicato presentó el pasado 13 de agosto una nota ante el municipio en la que solicitó el retiro y la discontinuación inmediata de la leyenda en toda la indumentaria provista al personal.
Según informó InfoGEI, la organización gremial sostuvo que la inscripción: "excede claramente la mera identificación institucional del Estado municipal, utilizando bienes públicos con una finalidad ligada a la promoción de la gestión del gobierno de turno".
El gremio también argumentó que la medida podría vulnerar principios constitucionales y distintas normas vinculadas con la neutralidad estatal y el uso de recursos públicos, además de las disposiciones que regulan el empleo municipal.
Por ese motivo, la organización otorgó al municipio un plazo de diez días hábiles para que informe quién autorizó la colocación de la leyenda y adopte las medidas correspondientes.
En caso de que la situación no sea corregida, los trabajadores advirtieron que podrían avanzar con denuncias administrativas y judiciales ante el Tribunal de Cuentas de la Provincia de Buenos Aires.
La polémica generada en Puan recuerda a un episodio ocurrido en 2001, cuando el entonces gobernador bonaerense Carlos Ruckauf fue cuestionado por repartir zapatillas destinadas a alumnos de escuelas públicas que llevaban estampada su firma en pleno año lectivo.