La iniciativa, que había sido adelantada por Los Andes, reorganiza los dispositivos provinciales y crea un Código Procesal Penal Juvenil para regular la actuación de jueces, fiscales, defensores y organismos del Ejecutivo.
"Es una propuesta que contiene una ley integral para la responsabilidad penal juvenil", indicó Rus. Según detalló, tiene dos componentes: por un lado, el reordenamiento de los dispositivos que actualmente posee el Ejecutivo y, por otro, el nuevo código procesal.
La ministra sostuvo que el objetivo es abordar a quienes cometan delitos desde los 14 años teniendo en cuenta su condición de adolescentes en desarrollo, pero también su responsabilidad frente a la sociedad.
Cómo actuará Mendoza desde el 5 de septiembre
Uno de los principales cambios será la incorporación de los adolescentes de 14 y 15 años al sistema penal. Hasta ahora, el fuero especializado intervenía sobre jóvenes de entre 16 y 18 años y bajo determinados parámetros vinculados con la gravedad del delito.
La nueva legislación nacional amplía ambos criterios. Además de bajar la edad, todos los delitos podrán dar lugar a un proceso penal juvenil. "Hoy cualquier delito va a tener que tener un proceso, cualquier delito cometido por un joven va a ser pasible de un proceso", explicó Rus.
Para las fuerzas de seguridad, la mecánica será similar a la que actualmente se aplica con los adolescentes de 16 y 17 años. Ante una aprehensión, el joven será trasladado inicialmente a una dependencia policial para su identificación y deberá permanecer allí el menor tiempo posible.
Luego será derivado a una Unidad de Procedimiento y Abordaje de la Niñez y Adolescencia (UPANA), el dispositivo especializado para el alojamiento provisorio.
Rus señaló que allí deberán garantizar que los adolescentes de 14 y 15 años permanezcan separados de aquellos de 16 y 17. Si posteriormente un juez dispone una pena de privación de libertad, la intervención pasa al sistema de la DRPJ, que depende del área de Infancias.
La distinción es importante. Las UPANA funcionan bajo la órbita de Seguridad y reciben transitoriamente a los adolescentes aprehendidos. La DRPJ, cuyo establecimiento cerrado es conocido históricamente como exCOSE, interviene en la ejecución de las medidas y penas ordenadas judicialmente.
Actualmente existe una UPANA en Ciudad, que concentra el área metropolitana y el Valle de Uco; otra en Junín para la Zona Este; una en San Rafael para el Sur y una oficina administrativa en General Alvear. La principal falencia territorial está en el Valle de Uco, donde no existe una sede propia.
Rus reconoció esa situación y anticipó que el Gobierno proyecta avanzar con una unidad en esa región. "Sólo nos falta sede en Valle de Uco. Ahí no tenemos gran incidencia, sí está pensado proyectivamente abrir una sede", afirmó.
La incorporación de una nueva franja etaria también implicará adaptaciones en los establecimientos existentes. Sin embargo, el Ejecutivo considera que la capacidad actual permitirá afrontar la primera etapa del nuevo régimen.
Durante el último año hubo 511 adolescentes de entre 16 y 18 años en conflicto con la ley penal, de los cuales sólo 46 estuvieron privados de libertad. Según Rus, esto implica que alrededor del 91% permaneció bajo medidas alternativas y el 9% bajo un régimen de encierro. El Gobierno espera que esa proporción se mantenga cuando el sistema incorpore a los adolescentes de 14 y 15 años.
Jóvenes de 16 a 18 años que han cometido delitos graves quedan alojados en el exCOSE.
Foto: Archivo / Los Andes
García Zalazar también remarcó que la privación de libertad será "la última instancia" y sostuvo que el eje estará puesto en las alternativas de reinserción, con intervenciones vinculadas a educación, capacitación, consumos problemáticos y contexto familiar.
El ministro estimó que la incorporación de los nuevos casos podría significar un crecimiento de hasta el 30% respecto del universo actual, aunque aclaró que no puede anticiparse cuántos delitos se cometerán. En la actualidad existen unos 46 adolescentes privados de libertad y alrededor de 460 bajo medidas alternativas.
García Zalazar adelantó además que la Provincia buscará recursos para acompañar la implementación. Mendoza ya gestiona ante Nación las partidas contempladas por la legislación nacional y, durante la elaboración del Presupuesto 2027, el Ejecutivo solicitará una ampliación de fondos provinciales en función del incremento de casos proyectado.
Reinserción, seguimiento y trabajo en las escuelas
Una parte central del esquema estará puesta en las medidas alternativas a la privación de libertad. García Zalazar sostuvo que el trabajo posterior a la intervención judicial estará orientado especialmente a la reinserción social.
La respuesta dependerá de cada caso. Cuando exista una problemática vinculada con consumos, educación, capacitación o el contexto familiar, los equipos deberán realizar un seguimiento individual. "Se hace un abordaje caso por caso", explicó el ministro.
El proyecto incorpora, además, la figura del supervisor especializado, encargado de acompañar y controlar el cumplimiento de las medidas dispuestas por la Justicia. Entre sus funciones estarán elaborar informes, trabajar con el adolescente y su entorno y verificar el cumplimiento del proyecto de reintegración social.
El ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE, Tadeo García Zalazar.
También crea una Dirección de Medidas Alternativas a la Privación de la Libertad y mantiene dentro de la DRPJ una Dirección de Privación de Libertad. Por su parte, Rus explicó que las medidas pueden incluir la finalización de los estudios secundarios, la capacitación laboral o el aprendizaje de un oficio. El supervisor deberá controlar su cumplimiento y comunicar a la Justicia la evolución del adolescente.
La implementación también tendrá una pata preventiva en las escuelas. García Zalazar anticipó que Educación trabaja desde el año pasado junto con asociaciones de magistrados en un programa que recorrerá establecimientos educativos de toda la provincia para explicar los alcances de la responsabilidad penal juvenil desde los 14 años.
Según el ministro, el programa buscará que los estudiantes conozcan cómo funciona la nueva legislación y cuáles son sus responsabilidades. El abordaje incluirá además otras problemáticas vinculadas con adolescentes, como las apuestas online y el uso de imágenes de menores.
Los principales puntos del proyecto
El Código Procesal Penal Juvenil presentado por el Ejecutivo regula desde la investigación hasta la ejecución de las penas y establece un procedimiento específico para adolescentes. Entre sus principales disposiciones se encuentran:
- Fuero especializado: mantiene la intervención de jueces, fiscales y defensores especializados en materia penal juvenil.
- Privación de libertad como última alternativa: las medidas cautelares deben priorizar opciones menos restrictivas y la prisión preventiva queda reservada para los supuestos previstos por la ley.
- Alojamiento en UPANA: cuando corresponda la aprehensión, el adolescente deberá ser trasladado al dispositivo especializado y no permanecer en dependencias destinadas a adultos.
- Medidas alternativas: contempla permanencia domiciliaria supervisada, monitoreo electrónico y otras restricciones menos gravosas que el encierro.
- Justicia restaurativa: habilita mecanismos alternativos de resolución de conflictos, entre ellos mediación, conciliación y reparación.
- Sin juicio por jurados: los adolescentes no podrán ser sometidos a ese procedimiento. Cuando en un mismo hecho existan imputados adultos y menores, los procesos deberán tramitar bajo las reglas correspondientes a cada uno.
- Ejecución especializada: la DRPJ tendrá a su cargo el seguimiento de las penas y medidas, con programas orientados a educación, capacitación, reinserción y acompañamiento.
- Separación de adolescentes y adultos: el régimen exige establecimientos especializados y prohíbe que los menores sean alojados junto con personas adultas.
El proyecto también regula procedimientos para casos de flagrancia, prisión preventiva, medidas de seguridad, recursos judiciales y mecanismos de progresividad para quienes deban cumplir una pena privativa de libertad.
La iniciativa comenzará ahora su recorrido por el Senado. Mientras la Legislatura discute la adecuación provincial, el 5 de septiembre empezará a aplicarse la nueva legislación nacional y el Fuero Penal Juvenil mendocino deberá comenzar a intervenir sobre adolescentes desde los 14 años, independientemente de los tiempos que demande el tratamiento legislativo.