El documento destaca además la cercanía con la Variante Palmira-Agrelo, que permite descomprimir el tránsito pesado con destino hacia la Ruta 40 y el corredor hacia Chile, y la vinculación con la Ruta Provincial 41.
A esa infraestructura vial se suma la estación ferroviaria de Palmira. El plan considera que la combinación del ferrocarril y las rutas permitirá avanzar hacia un esquema de transporte multimodal, con el objetivo de concentrar en la zona operaciones que actualmente se encuentran distribuidas en diferentes puntos.
El proyecto también toma en consideración la proximidad con el Aeropuerto Internacional El Plumerillo y la vinculación de Mendoza con los corredores comerciales hacia los puertos del Atlántico y del Pacífico.
El objetivo expresado en el documento es posicionar a San Martín como un polo logístico líder en la Región Este, articulado con el PASIP y orientado a mejorar la competitividad de las empresas y productores mendocinos.
Cómo se repartirán las 90 hectáreas
Uno de los principales datos que aporta el Plan de Directrices es la zonificación prevista para las 90 hectáreas que serán incorporadas al Polo Logístico.
La mayor parte de la superficie estará destinada a infraestructura de almacenamiento. El esquema reserva 48 hectáreas para almacenes, destinados al depósito de insumos y materias primas, productos en proceso y productos terminados.
Otras 15 hectáreas estarán destinadas a depósitos y silos, mientras que 10 hectáreas se utilizarán para el estacionamiento de camiones. En este último sector, el proyecto prevé una capacidad superior a los 1.000 vehículos.
También se destinarán 7 hectáreas a estaciones de servicio y servicios para camiones y camioneros y otras 6 hectáreas a áreas de carga pesada y maniobras.
El esquema se completa con una hectárea destinada a un hotel y restaurante, otra para un strip center con servicios complementarios y sectores destinados al mantenimiento de productos terminados, cargas especiales y maquinarias. Así surge del cuadro de zonificación incluido en la página 13 del Plan de Directrices.
La distribución prevista muestra que el proyecto no apunta únicamente a sumar terrenos industriales, sino a conformar un complejo donde puedan desarrollarse distintas etapas de la actividad logística.
Servicios para camioneros y empresas
El plan también detalla qué tipo de infraestructura se pretende incorporar dentro del predio. En materia de almacenamiento, se proyecta una oferta que incluirá desde centros logísticos con almacenamiento especializado hasta espacios destinados a inventarios, digitalización y trazabilidad de cargas.
Para el transporte terrestre se prevé una zona de estacionamiento de gran capacidad, acompañada por infraestructura destinada a los camioneros y a las empresas.
El documento contempla talleres para mantenimiento de camiones y vehículos, lavaderos, locales de venta de bienes y servicios, cajeros automáticos, oficinas de comercialización y espacios destinados a otras actividades vinculadas con la logística.
También se proyecta un área empresarial y de innovación, con espacios destinados a la instalación de empresas y emprendimientos relacionados con nuevas tecnologías aplicadas al transporte, almacenamiento, comercio exterior y logística.
Dentro de ese esquema aparece además la posibilidad de contar con un centro tecnológico destinado a la educación y capacitación de recursos humanos especializados.
Un desarrollo por etapas
El Plan de Directrices plantea que el crecimiento del Polo Logístico se realice de manera progresiva, con objetivos de corto, mediano y largo plazo.
Entre las primeras metas aparece la optimización de las vías de acceso y de las rutas utilizadas por el transporte terrestre, junto con una mejor comunicación entre los distintos modos de transporte.
En una segunda instancia, el proyecto apunta a concretar inversiones, desarrollar infraestructura inteligente, generar conexiones con otros centros logísticos y avanzar en acuerdos estratégicos con puertos, aeropuertos y otras infraestructuras vinculadas con el comercio exterior.
A largo plazo, el objetivo planteado es consolidar al complejo como un referente logístico e incorporar herramientas tecnológicas para la administración de cargas, trazabilidad y automatización de procesos.
El documento también prevé que la administración del Polo Logístico funcione mediante un modelo de gestión privada. Para avanzar con la ocupación de las tierras, se proyecta una licitación pública para la venta de los terrenos expropiados, con condiciones vinculadas a las inversiones que deberán realizar los adjudicatarios.
Reducir costos y tiempos del transporte
Otro de los objetivos centrales del proyecto es reducir los costos y tiempos logísticos de las empresas que operan en Mendoza.
La planificación plantea concentrar dentro de un mismo espacio actividades de almacenamiento, distribución y servicios, evitando desplazamientos hacia diferentes puntos para completar una operación.
También se propone aprovechar de manera conjunta las distintas modalidades de transporte —carretero y ferroviario— y mejorar la gestión de inventarios y cargas mediante sistemas tecnológicos.
El documento sostiene que la concentración de actividades permitiría reducir kilómetros recorridos, tiempos de espera, costos administrativos y movimientos innecesarios de mercadería.
El impacto económico que proyecta la Provincia
La Provincia espera que el nuevo Polo Logístico tenga impacto no solamente sobre el transporte de cargas, sino también sobre la actividad económica del Este.
Entre los efectos previstos se menciona la generación de empleo directo para operadores, choferes, administrativos y trabajadores de los sectores industrial y comercial. A eso se sumaría empleo indirecto relacionado con proveedores, servicios, mantenimiento y otras actividades asociadas al funcionamiento del complejo.
El plan también apunta a atraer inversiones y empresas nacionales y extranjeras, mejorar la competitividad de productores y exportadores mendocinos y facilitar las operaciones de comercio exterior.
En materia territorial, la planificación menciona beneficios vinculados con el ordenamiento del transporte pesado y la concentración de actividades logísticas en una zona específicamente destinada para ese uso.
Con la Ley 9.714 publicada, el Poder Ejecutivo quedó habilitado para actuar como sujeto expropiante y afrontar los gastos necesarios para incorporar las 90 hectáreas. Una vez concretado ese proceso, también podrá transferir el dominio fiduciario de los terrenos para ejecutar el desarrollo del Polo Logístico del Este.