La discusión nacional sobre el endeudamiento familiar llega al recinto de Diputados en medio de una pulseada entre la oposición y el oficialismo. Los bloques opositores buscan avanzar con los emplazamientos de las comisiones que deberán tratar los proyectos vinculados con la morosidad familiar, mientras que La Libertad Avanza analiza presentar iniciativas propias sobre el tema.
En Mendoza, en tanto, Cornejo decidió avanzar por otra vía. El Gobierno provincial anunció el envío de un proyecto que apunta a generar incentivos para que las entidades financieras refinancien las deudas de familias y empresas, sin asumir que se trata de una relación que deba ser reemplazada por una intervención directa del Estado.
En contacto con La Mesa Política de Aconcagua Radio 90.1, Fayad aclaró que no conoce en profundidad los proyectos que serán discutidos en el Congreso, pero sostuvo que hay dos cuestiones que deberían ser tenidas en cuenta.
El ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad
Prensa Gobierno
“No conozco los detalles de los proyectos, pero si los proyectos tienen como eje que todos nos hagamos cargo de nuestros impuestos de las deudas de los que no pueden pagar, me parece que va por el camino equivocado”, señaló.
Para el ministro, una medida de ese tipo podría generar un “sistema perverso de incentivos”, porque terminaría beneficiando a quienes no cumplen con sus obligaciones en detrimento de quienes sí lo hacen.
“Se premia al que no cumple en perjuicio del que cumple y eso va en contra de lo que nosotros creemos que deberían ser incentivos de un sistema financiero que funcione”, afirmó.
No demonizar el crédito
El segundo principio que marcó Fayad está vinculado directamente con el funcionamiento del sistema financiero. El funcionario consideró que la discusión sobre la morosidad no debería derivar en una mirada negativa sobre el crédito.
“Creo que tenemos que salir de este problema con el cuidado de no demonizar el crédito porque es bueno en todo momento y lugar. El crédito es positivo para una economía, es positivo que crezca y que más gente tome crédito”, sostuvo.
En ese sentido, el ministro planteó que un aumento de la morosidad puede ser, dentro de ciertos límites, una consecuencia de una mayor expansión del crédito. “Y si el costo de eso es que durante un tiempo tener más mora, creo que es un costo a pagar para tener una economía más normal”, agregó.
Fayad puso el foco en los bajos niveles de crédito que existen en la Argentina y advirtió sobre las consecuencias que esto tiene para la actividad económica. “Si ustedes se fijan los niveles de créditos que hay en Argentina son irrisoriamente bajos. Eso es malo para el crecimiento, la inversión y la productividad”, afirmó.
Por eso, consideró que una eventual salida a la crisis de morosidad no debería partir de la premisa de que el crédito es un problema. “Nosotros no podemos salir de esta discusión pensando que el crédito es malo. Eso sería pésimo para el conjunto”, sostuvo.
La posición de Mendoza frente al debate nacional
La postura de Fayad también busca explicar por qué el Gobierno provincial decidió intervenir en una discusión que, en principio, corresponde a una relación entre privados: los bancos y sus clientes.
Cornejo ya había planteado que el problema de la morosidad corresponde principalmente al sistema financiero, aunque aclaró que la Provincia no podía permanecer indiferente frente a la situación.
En esa línea, el Gobierno provincial diseñó una herramienta propia: utilizar incentivos fiscales para estimular acuerdos de refinanciación entre las entidades financieras y sus deudores.
“Y tampoco podemos salir de esta situación discriminando positivamente a los que deben frente a los que no. Eso genera un problema a la larga porque es un incentivo que funciona al revés”, sostuvo Fayad.
El ministro remarcó que la Provincia cuenta con pocas herramientas para intervenir sobre el problema, pero consideró que la política fiscal puede ser utilizada para generar condiciones que ayuden a reducir la mora de familias y empresas.
“Entonces cualquier discusión que contenga esos dos principios creo que es válida. El detalle de los proyectos no los conozco pero nosotros vemos que de las pocas herramientas que tiene un gobierno provincial para enfrentar este problema es esta herramienta fiscal, bueno la hemos usado”, explicó.
El plan que impulsa el Gobierno provincial
La estrategia mendocina comenzó a tomar forma a partir de las conversaciones entre la Provincia y el Banco Nación para encontrar mecanismos que permitan refinanciar las deudas con mejores condiciones.
La ley provincial que anunció Cornejo contempla exenciones en el Impuesto de Sellos para la refinanciación de deudas, por un lado. Y por el otro, baja del Impuesto a los Ingresos Brutos al 5% para las entidades financieras que presenten tasas anuales nominales menores al 40% y plazos de refinanciación superior a los 24 meses.
La iniciativa busca atender un universo de más de 270.000 mendocinos con deudas en situación irregular, según los datos difundidos por el Gobierno provincial.
Fayad, de todos modos, evitó presentar la herramienta como una solución definitiva. La evaluación, explicó, dependerá de los resultados que consiga el programa. “Y veremos cómo funciona y en función de eso evaluaremos qué más hacer. Si el problema se empieza a solucionar será una medida exitosa”, concluyó.