El Presidente encabezó un encuentro con sus funcionarios luego de las elecciones en Brasil, en las que Luiz Inácio Lula da Silva obtuvo la victoria. Al finalizar la reunión, salió al histórico balcón junto a su equipo y realizó el gesto conocido como “six seven”, que se volvió viral en las redes sociales.
El gesto, popularizado en redes sociales y entre los más jóvenes, se convirtió en una de las imágenes llamativas de la jornada política en la sede gubernamental.
Milei había llegado a las 9.15 a la Casa Rosada para recibir al príncipe y gran maestre de la Soberana Orden de Malta, Frey John Dunlap. La reunión de Gabinete comenzó a las 10.
Pese a la victoria de Lula, el mandatario argentino evitó pronunciarse públicamente para felicitar al líder del Partido de los Trabajadores (PT), quien se impuso el domingo por poco menos de cuatro millones de votos y asumirá en enero su cuarto mandato.
Antes del encuentro, Milei y los integrantes de la plana de poder ya habían salido al histórico balcón para saludar a alumnos de colegios y vecinos de la zona.
La decisión de la Casa Rosada de no emitir un mensaje inmediato sobre el resultado electoral se produjo después de que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y candidato de derecha, desconociera el resultado y anunciara que solicitaría la anulación de los comicios.
Si bien el oficialismo preparaba una comunicación para el cierre del domingo, la postura del dirigente brasileño obligó a modificar la estrategia del Gobierno. “Flávio (Bolsonaro) desconoció el resultado y la hizo difícil”, admitieron fuentes del entorno presidencial.
En contraste con otros referentes de derecha de la región que felicitaron a Lula, entre ellos Abelardo De la Espriella, de Colombia; Keiko Fujimori, de Perú; y Daniel Noboa, de Ecuador, Milei se limitó a republicar un mensaje del legislador libertario Juan Ignacio Fernández, quien cuestionó a quienes respaldaron al mandatario brasileño.
La publicación sostuvo que el triunfo de Lula debería generar cuestionamientos entre sus votantes por la evolución de la moneda, la bolsa y los bonos soberanos, y concluyó con críticas al “zurdo promedio”.
La estrategia regional de Milei no se limitó a respaldar al candidato del Partido Liberal, sino que también incluyó una fuerte polarización con Lula y la reducción de la representación diplomática al nivel de encargado de negocios.
En medio de las distintas interpretaciones sobre el impacto electoral, el asesor presidencial Santiago Caputo fue el único integrante del Poder Ejecutivo que se pronunció públicamente sobre el resultado. “Todo marcha acorde al plan”, escribió en su cuenta de X.
La última reunión de Gabinete se había realizado el lunes 5 de octubre, un día después de la primera vuelta de las elecciones brasileñas, cuando Milei celebró junto a sus funcionarios el resultado favorable a Flávio Bolsonaro y cuestionó el denominado “plan platita”, al que vinculó con “recetas del pasado”.
En paralelo, el Gobierno busca ordenar su agenda interna. La senadora Patricia Bullrich volvió a marcar diferencias con Milei a raíz de sus declaraciones en la Fundación Faro, donde el mandatario habló de “quemar periodistas en la hoguera”. La legisladora, que se ausentó de la reunión de este lunes, sostuvo que el Presidente había cruzado “un límite”.
En materia legislativa, el oficialismo necesita reunir los votos para avanzar con la reforma electoral, el Presupuesto 2027 y la Ley de Malvinas, iniciativas que continúan pendientes de tratamiento.