Javier Milei y Pedro Sánchez se encontraron cara a cara este jueves en Madrid, durante la reunión plenaria de la XXX Cumbre Iberoamericana. El saludo entre ambos fue frío y breve, en un contexto de tensión diplomática que se profundizó tras los ataques públicos del mandatario argentino contra el presidente del Gobierno español durante su reciente visita a España.
El encuentro se produjo en la Galería de las Colecciones Reales, donde se desarrolló el plenario de jefes de Estado. Allí, Milei saludó con un cálido apretón de manos al rey Felipe VI, pero con Sánchez apenas intercambió unas palabras y continuó su camino hacia el salón.
“Buenos días. Bienvenido”, le dijo el dirigente socialista. “Muchísimas gracias”, respondió el Presidente argentino, antes de estrecharle la mano. Fue el primer contacto presencial entre ambos después de los últimos enfrentamientos públicos.
El rey Felipe VI, que una vez más no mantuvo una reunión bilateral con Milei, presidió el encuentro junto a Sánchez y Andrés Allamand, secretario general de la Comunidad Iberoamericana.
En el pasado, uno de los cruces más recordados tuvo a Milei cuando llamó indirectamente a Sánchez "calaña" y calificó a su esposa Begoña Gómez de "corrupta".
El Gobierno español entonces exigió una rectificación pública y, al no llegar, llamó a consultas a su embajadora en Buenos Aires y después decidió retirarla.
Milei volvió a comparar al socialismo con el fascismo
Durante su intervención, el mandatario libertario volvió a apuntar contra el socialismo, aunque esta vez evitó los insultos personales que marcaron otros de sus discursos en España. En cambio, planteó una comparación entre esa corriente política y el fascismo, a los que vinculó por su rechazo al libre mercado y la concentración del poder.
“El socialismo es fascista en política. El fascismo es socialista en economía. Ambas doctrinas concentran en manos de una minoría el control de las decisiones y hacen de la dependencia económica un instrumento de dominación política. La máxima fascista: ‘Todo en el Estado, nada fuera del Estado’ describe a los estados socialistas”, afirmó.
En otro tramo de su exposición, insistió en esa interpretación: “Que los fascistas estén a la derecha de la extrema izquierda no hace que dejen de ser socialistas y que alguien que está en la derecha no es extrema derecha, sino que está mostrando la posición de la extrema izquierda”.
Milei también retomó las críticas que había expresado días atrás en Madrid y advirtió sobre el avance de las ideas que considera intervencionistas en Europa.
“Como dije días atrás aquí acá en Madrid: esta es la pretensión que sigue viva en agendas que se denominan progresistas y que ganan terreno en Europa. Por eso quiero señalar ante los jefes de Estado la responsabilidad que nos corresponde. La libertad se defiende, sobre todo con los límites que cada uno acepta para su propio poder”, sostuvo.
El respaldo a los gobiernos de derecha y el reclamo por Malvinas
En el plenario, donde también estaba presente el presidente de Chile, José Antonio Kast, aliado ideológico de Milei, el mandatario argentino destacó los resultados electorales de fuerzas de derecha en distintos países de América Latina.
“Las últimas elecciones en Chile, Colombia y Perú impulsan una rebelión democrática contra el paternalismo y el abuso de poder. El espíritu liberal sigue vivo y hoy la Argentina demuestra que ese avance es posible y respalda con firmeza a los gobiernos decididos a recorrer ese camino”, expresó.
Además de defender los resultados económicos de su administración, Milei volvió a reclamar la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, uno de los puntos que incluyó en su discurso ante los jefes de Estado.
Al momento de la fotografía oficial de la cumbre, el Presidente argentino se ubicó en la primera fila, cerca del rey Felipe VI. Quedó entre Allamand y Kast, en una imagen que reunió a los principales representantes de los países participantes.