El giro del gobierno de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas abrió un interrogante sobre uno de los viajes internacionales que el Presidente tenía previsto realizar antes de fin de año: su eventual visita a Londres.
En Casa Rosada y Cancillería evitan confirmar la gira que el Presidente tenía prevista para fin de año. El cambio de postura del Gobierno sobre la soberanía de las Islas Malvinas modificó el escenario y puso en duda una visita que se venía organizando desde hace más de un año.
El giro del gobierno de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas abrió un interrogante sobre uno de los viajes internacionales que el Presidente tenía previsto realizar antes de fin de año: su eventual visita a Londres.
Tanto en la Casa Rosada como en la Cancillería comenzaron a surgir dudas respecto de la gira, que se venía organizando desde hace más de un año. Fuentes consultadas por Noticias Argentinas evitaron confirmar la realización del viaje, pese a que en julio un ministro había alimentado las expectativas al señalar que Milei podía viajar a Londres entre octubre y noviembre.
La visita estaba vinculada con la realización del denominado “Argentina Week”, un foro de inversiones destinado a promocionar al país ante empresarios y potenciales inversores. La iniciativa ya tuvo una edición en Nueva York, entre el 8 y el 11 de noviembre, y próximamente tendrá una versión en París.
En ese contexto, la denominada “Londres Week” quedó ahora en una nebulosa.
La eventual visita a Londres también había generado expectativas por un posible encuentro entre Milei y Mick Jagger, líder histórico de los Rolling Stones.
El año pasado, el Presidente recibió en la Casa Rosada al exprimer ministro británico
, quien se encontraba en Argentina para promocionar su libro. Durante aquel encuentro, Milei le manifestó su interés en conocer personalmente a Jagger.
Según trascendió en ese momento, Johnson se habría ofrecido a gestionar una reunión entre ambos para cuando el mandatario argentino viajara al Reino Unido.
Sin embargo, el tiempo pasó y el escenario político internacional cambió.
La incertidumbre sobre el viaje se produce luego del fuerte cambio de discurso de Milei respecto de la cuestión Malvinas.
En una cadena nacional, el Presidente volvió a colocar la soberanía argentina sobre las islas en el centro de su agenda y anunció que enviará al Congreso un paquete de medidas vinculadas con la reivindicación del territorio.
Además, confirmó que su Gobierno aplicará sanciones contra empresas que intenten explotar recursos naturales en las inmediaciones del archipiélago.
La postura representa un giro respecto de algunas de las posiciones que Milei había expresado desde que llegó al poder. El Presidente había reivindicado el principio de autodeterminación de los isleños, había elogiado a Margaret Thatcher —primera ministra británica durante la guerra de 1982— y había evitado cuestionar públicamente las actividades de empresas vinculadas con la explotación petrolera en las aguas cercanas a las islas.
Entre ellas se encuentran la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, vinculadas al proyecto petrolero Sea Lion.
Ahora, en cambio, Milei endureció su posición y apuntó directamente contra la explotación de recursos naturales en la zona.
Durante su discurso, acompañado por todo su gabinete, el Presidente recordó que las Naciones Unidas instan a la Argentina y al Reino Unido a no avanzar con acciones unilaterales, especialmente en materia de explotación de recursos naturales.
En ese marco, sostuvo que el proyecto Sea Lion representa una situación particularmente grave porque implica, según su interpretación, “la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos”.
El cambio de postura podría tener impacto directo en la relación diplomática con el Reino Unido y, en ese contexto, también abrió dudas sobre la conveniencia política de que Milei concrete el viaje a Londres que el Gobierno venía preparando.