Legisladores provinciales referenciados con Luis Petri impulsan un proyecto de ley para reducir la frecuencia de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) de taxis, remises, vehículos de plataformas como Uber y Cabify y unidades destinadas al transporte de cargas.
La iniciativa, presentada por el diputado provincial Gustavo Cairo (Mendocinos por la Libertad), propone modificar la Ley Provincial de Tránsito 9024 para aliviar los costos que afrontan los trabajadores del transporte y reducir las horas laborales que pierden al tener que llevar sus vehículos a inspección.
La iniciativa lleva la firma también de los diputados radicales Griselda Petri, Ismael Jadur, Jorge Zingaretti, Alberto López, Raúl Villach y Carlos Ponce, miembros del "petrismo" en la Cámara Baja.
Qué cambios propone el proyecto para la RTO
Actualmente, los vehículos afectados al transporte comercial de hasta 10 años de antigüedad deben realizar la revisión técnica cada tres meses, mientras que los de mayor antigüedad deben hacerlo cada dos meses.
El proyecto plantea extender esos plazos. En concreto, establece que los vehículos comerciales de hasta 10 años realicen la RTO una vez al año, mientras que aquellos que superen esa antigüedad deban cumplir con el control cada seis meses.
De esta manera, la propuesta busca disminuir la cantidad de inspecciones anuales y, con ello, los gastos asociados al trámite y las interrupciones de la actividad laboral.
El planteo alcanza a quienes utilizan sus vehículos como herramienta de trabajo, desde taxistas y remiseros hasta conductores de aplicaciones y transportistas de cargas.
El argumento de los legisladores petristas
Los impulsores de la iniciativa sostienen que la reducción de la frecuencia de los controles no implica eliminar las exigencias de seguridad vial.
El objetivo, según explicaron, es mantener las inspecciones técnicas y, al mismo tiempo, reducir la carga económica y operativa que representan para los trabajadores.
La RTO tiene como finalidad verificar el estado de los sistemas de seguridad activa y pasiva de los vehículos y controlar sus emisiones contaminantes.
“Reducir la frecuencia de las inspecciones no significa descuidar la seguridad vial. La revisión técnica debe seguir cumpliendo su función, con controles rigurosos, y a la vez evitar una carga excesiva para quienes trabajan todos los días al volante”, señalaron los legisladores.