El Senado provincial dio media sanción al proyecto de ley impulsado por el senador Leonardo Yapur (UCR), que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación un inmueble ubicado en Los Corralitos, Guaymallén. En ese terreno se proyecta construir un sistema de humedales artificiales para tratar los efluentes industriales que llegan al Colector Pescara.
La iniciativa obtuvo 23 votos afirmativos, 3 negativos y 8 abstenciones, por lo que pasó a la Cámara de Diputados para continuar con su tratamiento legislativo. Los que se opusieron a la norma fueron los senadores de Fuerza Patria, Félix González y Omar Parisi, y Dugar Chappel (Partido Verde).
Mientras que el interbloque Encuentro Mendocino, que reúne al PJ y La Unión Mendocina, optó por abstenerse en la votación al entender que el proyecto debió tratarse también en la Comisión de Obras. También se abstuvo el senador del PRO, Martín Rostand.
Una expropiación para avanzar con el proyecto de Irrigación
La iniciativa contempla la expropiación de un terreno ubicado sobre calle Godoy Cruz S/N, en Los Corralitos, con una superficie de aproximadamente 9 hectáreas. El inmueble será destinado a una obra impulsada por el Departamento General de Irrigación para mejorar la calidad de los efluentes antes de que ingresen al sistema de riego.
Durante el debate, Yapur explicó que la propuesta fue elaborada junto con Irrigación y señaló que tanto la ubicación como las dimensiones del terreno responden a requerimientos técnicos del proyecto.
El senador Leonardo Yapur (UCR)
Prensa Senado
Uno de los puntos que el senador buscó aclarar fue el cambio en la superficie que se pretende expropiar. El planteo original contemplaba unas tres hectáreas, pero los estudios realizados por Irrigación determinaron que ese espacio no alcanzaba para desarrollar toda la infraestructura necesaria.
Según explicó Yapur, con tres hectáreas podrían construirse las piletas biológicas, pero no habría espacio suficiente para incorporar otros componentes del sistema, como trampas de grasa, tratamiento de lodos, vías de maniobra y barreras perimetrales.
Por ese motivo, los estudios técnicos determinaron que las nueve hectáreas permitirán garantizar el funcionamiento integral del sistema.
Un sistema de humedales para mejorar la calidad del agua
El Colector Industrial Pescara tiene unos 15 kilómetros de extensión y atraviesa los departamentos de Maipú y Guaymallén. En la actualidad recibe los efluentes de más de 30 establecimientos industriales, entre ellos bodegas, conserveras, aceiteras, plantas de faenamiento, recicladoras y fábricas de bebidas.
El sistema tiene una incidencia directa sobre la calidad del agua utilizada para riego y, por lo tanto, sobre unas 3.300 hectáreas productivas que dependen de ese recurso.
El proyecto de Irrigación para la construcción de humedales en el canal Pescara de Guaymallén
Irrigación
El colector funciona de manera cerrada y corre en paralelo al canal abierto Pescara. Los vuelcos industriales son monitoreados y sus parámetros se controlan desde una central. Es decir, no se trata de un proyecto vinculado puntualmente a los derrames que realizó Aysam anteriormente, vale aclarar.
La propuesta busca incorporar una nueva etapa de depuración mediante humedales artificiales, que utilizan procesos naturales de fitorremediación.
El sistema contempla especies vegetales adaptadas, como totoras, carrizos y juncos, que colaboran mediante procesos de absorción, filtrado y degradación bacteriana en la reducción de materia orgánica, microorganismos patógenos, nitrógeno y fosfatos.
Así funcionará el sistema de humedales para la fitodepuración.
Irrigación
La prueba piloto y la alternativa tecnológica
Irrigación comenzó en septiembre de 2022 una prueba piloto de fitodepuración mediante humedales artificiales. De acuerdo con los resultados obtenidos por el organismo, el sistema alcanzó una remoción superior al 91% en determinados parámetros vinculados con la contaminación, entre ellos la demanda bioquímica y química de oxígeno.
A partir de esa experiencia se comenzó a trabajar en una alternativa de mayor escala. El diseño inicial requería unas 42 hectáreas, una superficie que no estaba disponible en el lugar necesario para desarrollar la obra.
Por esa razón, Irrigación avanzó en distintas alternativas tecnológicas para reducir el espacio requerido y mejorar la eficiencia del tratamiento. El proyecto actual incorpora tecnología de aireación, que permitirá optimizar el proceso de depuración y tratar el caudal generado por el Colector Pescara.
Entre las características destacadas del sistema aparecen el menor consumo energético y los menores costos de operación y mantenimiento respecto de una planta convencional. También se prevé aprovechar el flujo gravitacional del agua, lo que permitiría reducir el impacto asociado al funcionamiento de la infraestructura.
El proyecto se plantea además en un contexto de controles sobre los vuelcos clandestinos. Desde Irrigación señalaron que se detectaron camiones atmosféricos que realizaban descargas ilegales en el sistema, situaciones que derivaron en denuncias y en la clausura de bocas de registro utilizadas para esas maniobras.
Frente a esta problemática, el organismo evaluó distintas alternativas para reforzar el tratamiento, entre ellas la construcción de una planta convencional y la implementación de humedales artificiales. Los estudios técnicos llevaron a avanzar con esta última alternativa, en función de sus características y de los costos de operación y mantenimiento.
El impacto sobre el ambiente y las áreas productivas
Durante su exposición, Yapur sostuvo que el alcance de la obra excede el tratamiento de los efluentes industriales y que podría tener efectos sobre el ambiente y la producción.
La mejora en la calidad del agua permitiría favorecer su utilización para riego, recuperar áreas productivas que actualmente tienen restricciones vinculadas con la contaminación y avanzar en el reúso de efluentes tratados en Áreas de Cultivo Restringido Especial (ACRE).
El proyecto también apunta a reducir olores y la proliferación de insectos en sectores urbanizados de Guaymallén.
“Estamos aprovechando la naturaleza para mejorar la calidad del agua”, señaló Yapur durante su intervención, al referirse a la experiencia desarrollada por Irrigación con este tipo de sistemas.
El senador también remarcó que la ubicación del terreno es una condición necesaria para la obra. El sitio elegido permite tratar un caudal estimado de 500 metros cúbicos por hora y está ubicado en un punto estratégico del sistema, antes de que el agua pueda incorporarse al circuito de riego.