La Provincia dio un paso fundamental para concretar uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de los últimos años. La Cámara de Senadores de Mendoza aprobó este martes la ley que declara de utilidad pública y sujetos a expropiación diversos inmuebles ubicados al norte de la Ruta Nacional 7, en el departamento de San Martín, permitiendo avanzar con la construcción del denominado Polo Logístico del Este.
La iniciativa, impulsada por el Poder Ejecutivo provincial en conjunto con la Municipalidad de San Martín, contempla la unificación de aproximadamente 90 hectáreas en las inmediaciones del Parque de Servicios e Industrias Palmira (Pasip), donde se desarrollará un centro logístico multimodal destinado al transporte de cargas, almacenamiento, distribución de mercaderías y servicios vinculados al comercio exterior.
La aprobación legislativa era una condición indispensable para consolidar el terreno necesario para la ejecución integral del proyecto, considerado estratégico para el desarrollo económico de Mendoza.
Todo el plan original tiene casi 35 años y fue craneado por el mentor del PASIP, el arquitecto Mario Lingua, la Cámara de Comercio e Industria de San Martín y contó en ese momento con un fuerte respaldo político de la zona, pero permitió avanzar con lentitud pero con constancia sobre ese proyecto.
Mendoza busca consolidarse como nodo del corredor bioceánico
El objetivo principal del Polo Logístico del Este es fortalecer la posición de Mendoza dentro del corredor bioceánico que conecta el Atlántico con el Pacífico a través del paso Cristo Redentor, uno de los principales corredores comerciales de Sudamérica.
Durante el tratamiento legislativo, el subsecretario de Industria, Comercio y Logística, Alberto Marengo, explicó que la ubicación elegida responde a criterios estrictamente operativos y estratégicos. El predio se encuentra en la denominada “última milla” del sistema Cristo Redentor, por donde circulan anualmente alrededor de 360.000 camiones.
Ese volumen equivale a más de mil vehículos pesados por día, una cifra que refleja la importancia de Mendoza como punto de paso obligado para el comercio internacional entre Argentina y Chile.
Además, gran parte de la carga que atraviesa la provincia proviene de distintos puntos del país y también de naciones vecinas como Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, lo que incrementa la necesidad de contar con infraestructura especializada para atender la creciente demanda logística.
Una ubicación privilegiada
El futuro complejo estará emplazado sobre la Ruta Nacional 7, a unos 2,5 kilómetros del enlace con la Variante Palmira, una obra vial que modificó sustancialmente la circulación del transporte pesado en la zona.
La localización permitirá una conexión directa con la Ruta Nacional 40, la Variante Palmira-Agrelo y el Ferrocarril San Martín, integrando los sistemas de transporte carretero y ferroviario.
Esa articulación es uno de los aspectos más valorados del proyecto, ya que permitirá optimizar tiempos de traslado, reducir costos operativos y mejorar la eficiencia de las cadenas logísticas vinculadas a la exportación e importación de mercaderías.
Energías renovables: cómo funciona el PASIP, la apuesta más importante del Este
Energías renovables: cómo funciona el PASIP, la apuesta más importante del Este
Un complejo de servicios para el transporte y el comercio exterior
El Masterplan presentado por el Gobierno provincial prevé el desarrollo de una infraestructura de gran escala, diseñada para concentrar en un único predio todos los servicios necesarios para el movimiento de cargas.
Entre las instalaciones proyectadas figuran depósitos y áreas de almacenamiento, cámaras frigoríficas para productos frescos, playas de contenedores y sectores destinados a operaciones de cross-docking, un sistema que permite transferir mercaderías entre distintos vehículos sin necesidad de almacenarlas.
También se construirán estacionamientos con capacidad para más de mil camiones, talleres mecánicos, estaciones de servicio, hotelería para transportistas, oficinas administrativas, centros de negocios, espacios de coworking y áreas comerciales.
A ello se sumarán servicios específicos para el comercio exterior, incluyendo infraestructura aduanera, zonas de guarda de mercaderías y equipamiento destinado a facilitar las exportaciones de la producción regional.
Impacto económico y generación de empleo
Desde el Gobierno provincial sostienen que el Polo Logístico del Este permitirá reducir costos para empresas y productores, mejorar la competitividad de las exportaciones mendocinas y atraer nuevas inversiones privadas vinculadas al transporte, la logística y el comercio internacional.
Además, se espera que la iniciativa genere nuevos puestos de trabajo tanto durante la etapa de construcción como una vez que el complejo entre en funcionamiento.
Otro de los beneficios señalados es el ordenamiento territorial y la descongestión del tránsito pesado en sectores urbanos, concentrando gran parte de las operaciones logísticas en un espacio especialmente diseñado para esa actividad.
Con la sanción definitiva de la ley, Mendoza comienza ahora una nueva etapa orientada a la ejecución de una obra que aspira a transformar al Este provincial en una de las principales plataformas logísticas del oeste argentino y en una pieza clave dentro del corredor bioceánico sudamericano.