28 de junio de 2026 - 06:00

Adriana García: "La universidad no puede reducirse a una pelea entre peronistas y radicales"

Tras derrotar a Gabriel Fidel en el balotaje, la flamante rectora de la UNCuyo sostuvo que la universidad expresó la necesidad de un cambio de conducción.

El 23 de junio quedó marcado como una fecha bisagra para la Universidad Nacional de Cuyo. La fórmula integrada por Adriana García y Ana Sisti derrotó a Gabriel Fidel y María Flavia Filippini en el balotaje por el Rectorado y puso fin a 12 años de conducción del sector identificado con el oficialismo de la provincia.

La exdecana de la Facultad de Filosofía y Letras asumirá a mediados de agosto con el desafío de conducir una universidad atravesada por el debate sobre el financiamiento nacional, la situación económica del DAMSU y la necesidad de recomponer distintos sectores de la comunidad universitaria.

En diálogo con Los Andes, García sostiene que el resultado expresó un pedido de alternancia, asegura que buscará construir una transición con todos los espacios políticos que participaron de la elección y adelanta cuáles serán sus primeras prioridades de gestión.

-¿Cuáles fueron sus primeras sensaciones tras convertirse en rectora electa?

-Fueron 60 días muy intensos. Cuando nos presentamos con Encuentro Plural teníamos un plan de gobierno, pero a medida que empezamos a recorrer la universidad, a escuchar a docentes, estudiantes, no docentes y graduados, nos dimos cuenta de que había prioridades que sólo aparecen cuando uno camina la institución.

Ese plan hoy está en permanente construcción. Con Ana Sisti nos presentamos como una fórmula académica, porque nuestras trayectorias siempre estuvieron dentro de la UNCuyo y eso también marcó la campaña.

Adriana García - UNCuyo 3
La nueva rectora de la UNCuyo, Adriana Garcia, en la facultad de Filosofía y Letras.

La nueva rectora de la UNCuyo, Adriana Garcia, en la facultad de Filosofía y Letras.

-¿Le sorprendió la diferencia con la que terminó ganando el balotaje?

-Sí. La diferencia sorprendió porque hay variables muy difíciles de medir, sobre todo el comportamiento del voto estudiantil y de los graduados. Lo que sentimos desde nuestro espacio es que la Universidad Nacional de Cuyo pidió la alternancia, pidió un cambio después de muchos años. Y eso me parece saludable para una institución democrática.

Ahora viene una transición que no debería limitarse solamente a la administración saliente. Creo que tiene que incluir a todos los espacios que participaron de esta elección, porque cada uno presentó propuestas para mejorar la universidad y esas ideas tienen que ser escuchadas. Cuando termina una elección, todas esas voces vuelven a encontrarse en el Consejo Superior y en los distintos ámbitos de gobierno.

-¿Tiene previsto reunirse con el resto de los candidatos?

-Ya hablé con todos. Gabriel Fidel me llamó para reconocer el resultado y quedamos en reunirnos en los próximos días. También hablé con Ismael Farrando y Javier Ozollo se acercó personalmente a saludarnos. Todavía no definimos una agenda de reuniones, pero seguramente lo haremos junto con nuestro espacio.

-¿Cómo vivió la interna con Javier Ozollo? ¿Limaron las asperezas?

-Con Ana Sisti conformamos una fórmula porque nos elegimos mutuamente. No fue una fórmula negociada. Durante la campaña muchas veces nos preguntaron por qué no habíamos armado una lista con alguno de los otros candidatos y siempre respondimos lo mismo: cuando uno tiene el desafío de gobernar una institución tan compleja como la universidad, la confianza y los objetivos compartidos son fundamentales.

Cuando llegamos al balotaje sí tuvimos un encuentro con Javier Ozollo. Pero de ninguna manera hubo una negociación de cargos o secretarías, como algunos especularon. No se negoció absolutamente nada. Lo que conversamos fue cómo transitar esa segunda etapa de la campaña y cómo trabajar por la universidad.

Creo que los equipos de Ozollo, de Farrando y también el de Gabriel Fidel tienen personas muy valiosas. Durante toda la campaña sostuvimos que la universidad necesita recuperar la diversidad intelectual, social y cultural. Vamos a convocar a todas aquellas personas que quieran trabajar por el bien común de la institución.

Adriana García - UNCuyo (2)

-¿Cómo ve que el peronismo haya celebrado su triunfo? ¿Siente que algunos dirigentes se están colgando de la victoria?

-La universidad siempre estuvo en disputa, pero nunca debería reducirse a una pelea entre peronistas y radicales. Ahora bien, es lógico que si un espacio que se identifica con el radicalismo pierde una elección, quienes pertenecen a otros sectores políticos manifiesten su satisfacción.

Lo importante es otra cosa. Ojalá todos los partidos políticos miren a la universidad como lo que verdaderamente es. Nosotros siempre dijimos que somos una fórmula académica. Cada uno puede tener una historia o una afinidad política, pero eso no puede interferir en las decisiones universitarias. La universidad tiene que estar por encima de esas diferencias.

-¿Con qué universidad cree que se va a encontrar cuando asuma?

-Recorrimos todas las unidades académicas, los colegios preuniversitarios, los organismos artísticos y también el DAMSU. Eso nos permitió detectar prioridades muy claras.

Siempre hablamos de las funciones sustantivas de la universidad: docencia, investigación y extensión. Pero también hay que incorporar la gestión y el bienestar. Y justamente allí creo que está el principal desafío.

Nuestra universidad no está bien. Hay problemas vinculados con la salud física, la salud mental, la infraestructura y, por supuesto, con el contexto económico que atraviesan las universidades nacionales.

Yo sostengo que no se trata solamente de un desfinanciamiento, sino de una política que busca debilitar la educación pública. Pero también hay una responsabilidad de gestión. Hay que administrar bien los recursos disponibles y atender los problemas cotidianos de la comunidad universitaria.

-¿Cómo imagina los primeros cien días de gestión?

-Los imagino con mucha calma y mucha escucha. Ya viví procesos similares cuando fui decana y también como secretaria académica del Rectorado.

Los primeros meses estarán dedicados a revisar los números, analizar la ejecución presupuestaria, realizar auditorías y evaluar las auditorías anteriores. Antes de anunciar cambios hay que conocer con precisión cuál es la situación real de la universidad.

También queremos cumplir un compromiso que asumimos durante la campaña: convocar a una asamblea universitaria.

-¿Ya tiene una fecha para esa asamblea?

-No todavía. Asumimos en agosto y calculo que la asamblea podrá realizarse durante los primeros meses de 2027.

Una asamblea universitaria requiere mucha preparación y propuestas concretas. Uno de los primeros temas que queremos discutir es la ciudadanía universitaria para los colegios preuniversitarios.

Yo empecé mi carrera como docente en el Colegio Universitario Central, fui directora y durante muchos años no podía votar. Esa es una deuda que la universidad tiene con sus colegios y también con otros organismos, como los artísticos y el área de Deportes.

Adriana García - Ana Sisti (1)
Adriana García junto a la nueva vicerrectora, Ana Sisti.

Adriana García junto a la nueva vicerrectora, Ana Sisti.

-¿Con el DAMSU qué tiene pensado hacer?

-Cuando uno analiza el DAMSU entiende rápidamente que no es una crisis que apareció de un día para otro. El deterioro del poder adquisitivo comenzó hace varios años y fue agravándose.

Lo que sí me preocupa es que durante 2024 la situación ya era crítica y no hubo señales de alarma. Recién en marzo de 2025 se informó que el patrimonio neto era negativo.

Por eso creemos que hace falta un sistema integrado de salud. No significa perder la identidad de cada efector. Medicina, Odontología, el Hospital Universitario, Salud Estudiantil y el propio DAMSU deben trabajar de manera coordinada para brindar mejores respuestas.

-¿Va a mantener el descuento del día a los docentes que realizan paro o piensa modificar esa política?

-Tengo experiencia en negociaciones paritarias y conozco muy bien cómo funcionan esos procesos. En el contexto actual me parece una situación muy compleja.

Estamos hablando de docentes que atraviesan una fuerte pérdida del poder adquisitivo y que además enfrentan un escenario de desfinanciamiento de las universidades nacionales. En ese contexto, descontarles el día de paro me parece una medida muy dura.

Ahora bien, también creo que existe el derecho de los estudiantes a aprender. Por eso considero que las paritarias son el ámbito adecuado para encontrar soluciones que permitan compatibilizar ambos derechos.

-¿Qué postura tendrá dentro del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN)?

-He participado del CIN cuando fui secretaria académica y sé que una cosa es conocer su funcionamiento desde afuera y otra muy distinta es vivir las discusiones cotidianas.

Hoy el principal reclamo sigue siendo el financiamiento universitario. El Gobierno nacional mantiene una deuda importante con las universidades y eso condiciona el funcionamiento de todo el sistema. Entiendo que muchas veces aparecen debates sobre si aceptar o no determinadas propuestas parciales del Gobierno. Pero también hay una realidad: la comunidad universitaria necesita respuestas hoy.

Más allá de esas discusiones, creo que la universidad no puede reducirse a un enfrentamiento entre peronistas y radicales. Tiene que recuperar su lugar como un espacio donde convivan la diversidad social, intelectual y cultural de Mendoza. Ese será uno de los principales objetivos de nuestra gestión.

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