7 de agosto de 2026 - 12:44

Vagones abandonados del Metrotranvía, refugio y "guarida" de delincuentes: el reclamo de vecinos de Maipú

Las antiguas duplas, fuera de servicio y ubicadas en el predio de la estación Luzuriaga, son utilizadas por personas en situación de calle. Los habitantes del barrio Don Octavio denuncian robos, vandalismo, persecuciones nocturnas y aseguran que viven con miedo. Desde la Sociedad de Transporte de Mendoza admitieron que las unidades están vandalizadas y analizan su destino final.

Lo que alguna vez fueron formaciones del Metrotranvía destinadas a aportar repuestos para el sistema hoy se convirtieron en un serio problema de seguridad para cientos de familias de Maipú.

En un sector del predio de la estación Luzuriaga, sobre calle Irigoyen (conocida como Variante), permanecen desde hace años varias duplas ferroviarias fuera de servicio que, según denuncian los vecinos, dejaron de ser simples vagones en desuso para transformarse en un refugio permanente de personas en situación de calle y, lo que consideran más grave, en un escondite para delincuentes que merodean la zona.

Los reclamos llegan principalmente desde el barrio Don Octavio, uno de los complejos habitacionales ubicados frente al predio del Metrotranvía. Allí aseguran que la situación se volvió cotidiana y que los llamados al 911 son prácticamente diarios.

"Estamos cansados de reclamar. Es todos los días lo mismo. Salen de los vagones, recorren el barrio mirando las casas y cuando aparece la Policía vuelven a esconderse ahí", contó una vecina a Los Andes. "Es increíble la cantidad de personas que salen y entran de esos vagones. Los veo todos los días", sumó otro vecino.

Esta problemática no solo afecta a ese barrio, sino que se trasladada a todos los conglomerados cercanos: barrio El Portal de Cuyo, Antártida, complejo El Torreón. Además de los cientos de usuarios que pasan a diario por esa estación, más teniendo en cuenta la conexión que otorga con clubes como Regatas y Kondor Club.

"Los hemos visto caminando por los techos"

Los habitantes de la zona sostienen que la inseguridad se agravó durante los últimos meses y que los episodios de vandalismo, robos y disturbios se repiten con frecuencia.

Una de las vecinas describió el escenario con preocupación. "Hay personas que entran y salen constantemente de esos vagones. Caminan por las calles del barrio mirando. Muchas veces los hemos visto arriba de los techos de las casas para ver qué pueden robar. Tenemos que soportar que arrojen piedras y generen disturbios. Ya no estamos tranquilos ni dentro de nuestras casas."

Según relatan, cuando son perseguidos por efectivos policiales o por la seguridad privada del Metrotranvía, muchos de los sospechosos se refugian dentro de las antiguas formaciones ferroviarias.

Una mujer quedó rodeada por cinco hombres

Entre los testimonios recogidos por este diario aparece el de una mujer que asegura haber vivido una situación límite mientras esperaba a su hija en la estación Luzuriaga.

El episodio ocurrió alrededor de las 22. "Estaba esperando a mi hija que volvía en el Metrotranvía cuando se me acercaron cinco hombres corriendo. Uno cruzó hacia el otro lado de la estación y cuatro me rodearon. Quedé paralizada porque no sabía si me querían robar."

La mujer recordó que, a la distancia, una de las agentes de seguridad del Metrotranvía comenzó a llamarla para que se acercara. "Ella me gritaba que fuera hacia donde estaba porque no estaban armados. Yo estaba en el medio, sin saber qué hacer. Cuando empecé a caminar hacia ella, los hombres salieron corriendo hacia el barrio Don Octavio."

Según su relato, escenas similares ocurren casi todas las noches. "Es una pelea constante entre la seguridad del Metrotranvía y esta gente que invade los vagones abandonados. Necesitamos que alguien intervenga porque ya no se puede vivir así."

"La seguridad no da abasto"

En el predio donde funciona la estación Luzuriaga también operan los talleres y galpones del Metrotranvía, por lo que existe vigilancia permanente. Sin embargo, los vecinos sostienen que el personal resulta insuficiente para controlar la situación.

"La mujer de seguridad se cansa de sacar gente de los vagones. Incluso muchas veces termina cuidándonos a nosotros cuando llegamos o salimos de la estación", relataron.

Qué dijeron desde la Sociedad de Transporte de Mendoza

Consultadas por Los Andes, fuentes de la Sociedad de Transporte de Mendoza (STM) explicaron que las formaciones involucradas nunca prestaron servicio comercial. Se trata de duplas que permanecen fuera de uso desde hace tiempo y que originalmente fueron adquiridas para utilizar sus componentes como repuestos del sistema.

Con el paso del tiempo dejaron de tener utilidad operativa y actualmente permanecen almacenadas mientras "se analiza cuál será su destino definitivo".

Entre las alternativas que evalúa la empresa figuran una eventual subasta o su reutilización para fines no operativos. Desde el organismo también reconocieron que las unidades fueron blanco de reiterados hechos de vandalismo.

Mientras esperan una solución definitiva, los vecinos insisten en que el problema excede la presencia de personas que buscan un lugar donde dormir. Aseguran que el verdadero conflicto es la utilización de esos vagones como punto de ocultamiento para delincuentes que luego recorren los barrios cercanos.

"Lo único que pedimos es más presencia policial y que se intervenga antes de que ocurra una tragedia. Queremos recuperar la tranquilidad que teníamos", concluyó una de las vecinas.

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