Raúl Agustín Bullones Soria, el principal sospechoso del femicidio de la mendocina Gabriela Vanesa Centeno, fue trasladado este miércoles desde Mendoza a San Luis, donde quedó a disposición de la Justicia de esa provincia.
Raúl Agustín Bullones Soria (29) está acusado de asesinar a su pareja, de 42, cuyos restos fueron encontrados desmembrados y enterrados la semana pasada en un descampado al oeste de San Luis. Había escapado a Las Heras, donde cayó.
Raúl Agustín Bullones Soria, el principal sospechoso del femicidio de la mendocina Gabriela Vanesa Centeno, fue trasladado este miércoles desde Mendoza a San Luis, donde quedó a disposición de la Justicia de esa provincia.
El hombre, de 29 años, está acusado de asesinar a su pareja, de 42, cuyos restos fueron encontrados desmembrados y enterrados la semana pasada en un descampado de la zona oeste de la capital puntana, después de permanecer bajo tierra durante más de un mes.
El sospechoso ingresó ayer a las 15.30 a la Jefatura de Policía de San Luis, custodiado por efectivos del Departamento Homicidios y del Comando de Operaciones de Alto Riesgo (COAR). Ahora se espera que entre este jueves y viernes se realice la audiencia de formulación de cargos, instancia en la que la Fiscalía expondrá los hechos que le atribuye y los elementos reunidos durante la investigación.
El comisario inspector Diego Albornoz, jefe del Departamento Homicidios, explicó que el traslado se concretó a partir de un requerimiento de la Fiscalía de Género N° 1 al Juzgado de Garantía N° 2. En el operativo participaron efectivos de la Dirección General de Investigaciones y personal del COAR, que brindó apoyo de seguridad durante el recorrido.
Albornoz detalló que la detención del acusado estuvo a cargo de la Policía de Mendoza, a través de la Unidad Especial de Patrullaje, a pedido del Departamento Homicidios de San Luis.
"Hubo trabajo articulado con las fuerzas de Seguridad de Mendoza. Es un trabajo en conjunto con la Policía de Mendoza", explicó el comisario.
Bullones Soria fue detenido el viernes 16 de octubre, alrededor de las 13, en el barrio Santa Teresita, de Las Heras. Sobre él pesaba un pedido de captura nacional emitido por la Justicia de San Luis.
Según la información del procedimiento, cuando los policías mendocinos intentaron identificarlo, el hombre escapó a pie e intentó refugiarse en una vivienda. Sin embargo, los efectivos lograron reducirlo y concretar su arresto.
Después de permanecer detenido en Mendoza, este miércoles fue trasladado a San Luis para quedar a disposición de las autoridades judiciales que llevan adelante la investigación.
"En este momento se lo pone a disposición de la Justicia, a la espera de que se cite para la formulación de cargos", manifestó Albornoz.
Consultado sobre los antecedentes del sospechoso, el jefe policial confirmó que registra antecedentes, aunque aclaró que no podía brindar detalles.
La investigación está a cargo de la fiscal María Delia Bringas y de la fiscal adjunta Marisol Boschi. La audiencia de formulación de cargos será una instancia clave para avanzar en el proceso judicial.
Gabriela Centeno tenía 42 años, seis hijos y nietos. Era mendocina y se había trasladado a San Luis junto a su pareja, Bullones Soria, con la expectativa de construir un futuro mejor. Sin embargo, su historia terminó en un femicidio que conmocionó a ambas provincias.
Su cuerpo fue encontrado desmembrado y enterrado en un descampado al oeste de la capital puntana, después de permanecer bajo tierra durante más de un mes. Los restos estaban en un pozo de aproximadamente un metro y medio de largo por un metro de ancho. A un costado, los investigadores encontraron una bolsa que contenía otras partes del cuerpo de la mujer.
Durante las primeras pericias, los investigadores constataron que Gabriela presentaba numerosos hematomas en el rostro y el tórax. En los análisis iniciales no detectaron signos de un ataque sexual.
La historia de la mujer también quedó marcada por el distanciamiento con buena parte de su familia. Según contó su hermana, Anyelén Centeno, en declaraciones al diario puntano El Chorrillero, Gabriela esperaba que sus seres queridos aceptaran su relación con Bullones, pero eso no ocurría.
El hombre había llegado a convivir con ella y sus hijos, quienes tampoco aprobaban el vínculo.
En sus declaraciones, Anyelén sostuvo que Bullones había estado preso en varias oportunidades por distintos hechos, entre ellos robos y episodios de violencia de género. A pesar de esa situación, Gabriela continuaba a su lado.
“Ella era la única que lo iba a visitar a la cárcel, porque ni su propia familia iba a verlo”, expresó la hermana de la víctima.
Tras el hallazgo de los restos y el avance de la investigación, la familia de Gabriela reclamó una condena para el acusado y pidió que no vuelva a quedar en libertad.
“Queremos que le den una condena perpetua real. Que no salga y vuelva a matar a otra mujer”, remarcó Anyelén.