19 de octubre de 2026 - 08:08

Desmembrada y enterrada: quién era la mendocina víctima de femicidio en San Luis y cómo cayó su asesino en Las Heras

Los restos de Gabriela Centeno (42) estuvieron más de un mes bajo tierra. El relato de la familia sobre la desaparición que alertó a dos provincias.

La investigación permitió reconstruir parte de la historia de la pareja y conocer las señales que habían despertado preocupación entre los familiares de la víctima.

Gabriela se había distanciado de buena parte de su familia porque esperaba que aceptaran su relación con Bullones, algo que no ocurría. El hombre llegó a convivir con ella y sus hijos, quienes tampoco aprobaban el vínculo, según contó Anyelén Centeno, hermana de la víctima, en declaraciones al diario puntano El Chorrillero.

La mujer no pudo precisar desde cuándo estaban juntos, aunque estimó que la relación había comenzado antes de la pandemia.

Una relación marcada por el control

Según el testimonio de Anyelén, Bullones había estado preso en varias oportunidades por distintos hechos, entre ellos, robos y episodios de violencia de género. A pesar de esa situación, Gabriela permanecía a su lado.

“Ella era la única que lo iba a visitar a la cárcel, porque ni su propia familia iba a verlo”, expresó su hermana.

El hombre detenido en Las Heras por el femicidio de la mujer desmembrada de San Luis.

El hombre detenido en Las Heras por el femicidio de la mujer desmembrada de San Luis.

Anyelén también recordó una ocasión en la que Gabriela se quedó durante un tiempo en su casa mientras Bullones estaba detenido. Durante ese período, el hombre la llamaba constantemente y le pedía fotografías del lugar para comprobar que efectivamente se encontraba allí.

Aunque Gabriela nunca le contó que su pareja ejerciera violencia física contra ella, su hermana aseguró que había advertido actitudes controladoras. Lo llamativo es que, según explicó, nunca había llegado a conocer personalmente a Bullones.

La distancia familiar y el control que describió Anyelén son parte del contexto que ahora rodea la investigación. Sin embargo, fue la prolongada ausencia de Gabriela la que comenzó a encender las alarmas entre sus seres queridos.

Las señales que alertaron a la familia de Gabriela sobre su desaparición

Gabriela acostumbraba a recordar los cumpleaños de sus familiares y enviarles mensajes para saludarlos. Por eso, que dejara de hacerlo llamó la atención de sus allegados.

“A otra hermana que tenemos en común le llamó la atención que no mandara mensajes a fines de julio para saludar a mi sobrino por su cumple, pero pensamos que quizás él le había roto su celular y no tenía cómo comunicarse”, contó Anyelén.

La familia también conservaba otros indicios de la vida que Gabriela había comenzado en San Luis. Según relató su hermana, cuando llegó a esa provincia, la mujer le envió a otra integrante de la familia una fotografía del terreno donde planeaba construir su casa junto a Bullones.

Al revisar las redes sociales, los familiares encontraron que la última publicación de Gabriela en TikTok databa del 5 de agosto. Se trataba de una fotografía de su pareja, el mismo hombre que ahora permanece detenido por el crimen.

La falta de noticias y el silencio en fechas en las que siempre solía comunicarse adquirieron otro significado después del hallazgo del cuerpo.

El relato sobre un supuesto viaje a Mendoza

Mientras la familia intentaba saber qué había ocurrido con Gabriela, vecinos de San Luis contaron a medios locales que Bullones Soria aseguraba que la mujer había regresado a Mendoza en un vehículo de la aplicación Uber para reencontrarse con sus familiares.

Esa versión quedó bajo sospecha después de que el martes se descubriera el cuerpo en un descampado de la ciudad de San Luis. Los restos estaban enterrados en bolsas y desmembrados, en un sector ubicado al oeste de la capital provincial.

El descubrimiento se produjo luego de que vecinos advirtieran una situación sospechosa.

Según relató la fiscal María Bringas, un perro que escarbaba en la tierra encontró una parte del cuerpo. El olor y el avanzado estado de descomposición también alertaron a quienes se encontraban en la zona.

Ante la posibilidad de que se tratara de restos humanos, los vecinos dieron aviso inmediato a la Policía. Bringas destacó que esa colaboración resultó “fundamental” para avanzar en la investigación, en especial porque la data de muerte estimada superaba el mes.

En el lugar trabajaron las divisiones de Homicidios y Policía Científica, personal del Ministerio Público Fiscal y bomberos, que colaboraron con las excavaciones.

Los restos estaban enterrados en un pozo de aproximadamente un metro y medio de largo por un metro de ancho. A un costado encontraron una bolsa que contenía otras partes del cuerpo de la mendocina.

Los investigadores también constataron que Gabriela presentaba numerosos hematomas en el rostro y el tórax. En los primeros análisis no se detectaron signos de un ataque sexual.

Anyelén expresó el dolor de sus seres queridos y reclamó una condena que impida que el acusado vuelva a quedar en libertad.

“Queremos que le den una condena perpetua real. Que no salga y vuelva a matar a otra mujer”, remarcó la hermana de la víctima del femicidio.

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