El cantante Cristian Gabriel “Pity” Álvarez se descompensó este miércoles durante el juicio oral por el crimen de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz y la audiencia debió ser suspendida.
El cantante pidió ir al baño y no regresó a la sala. Sus abogados informaron que estaba descompensado en el hall del edificio. Fue asistido por un médico y trasladado en ambulancia al Hospital Fernández.
El cantante Cristian Gabriel “Pity” Álvarez se descompensó este miércoles durante el juicio oral por el crimen de Cristian Maximiliano “Gringo” Díaz y la audiencia debió ser suspendida.
El episodio ocurrió luego de que el exlíder de Intoxicados y Viejas Locas pidiera permiso para ir al baño. Como no regresaba a la sala, sus abogados informaron al tribunal que se encontraba descompensado en el hall de ingreso al edificio.
"Si hace falta llamamos al SAME", dijo el presidente del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, que lleva adelante el debate.
Posteriormente, las partes salieron de la sala y encontraron a Álvarez acompañado por su hermana, Silvina, y su asistente, conocido como "Pachi". El músico se encontraba en remera y llevaba una linterna roja colocada en la frente.
Desde el tribunal solicitaron una ambulancia para que pudiera ser asistido. "Le bajó la presión", explicó a Clarín Sebastián Queijeiro, uno de los abogados defensores del cantante.
Sus allegados explicaron que Álvarez padece diabetes y había sufrido un cuadro de hiperglucemia, es decir, un aumento del nivel de azúcar en sangre. Según indicaron, además, en ese momento habría registrado una presión arterial elevada, de 20/12.
Minutos después llegó un médico al lugar para atenderlo. Finalmente, alrededor de las 13, Álvarez fue trasladado en ambulancia al Hospital Fernández. El cantante salió en silla de ruedas, con la capucha puesta y la linterna todavía encendida.
Mientras se desarrollaba el operativo, un grupo de fanáticos del músico permanecía en las inmediaciones del tribunal a la espera de novedades sobre su estado de salud.
El episodio se produjo en medio de un proceso en el que los nuevos abogados de Álvarez, Javier Baños y Sebastián Queijeiro, sostienen que el cantante no se encuentra en condiciones de afrontar el debate oral.
Los letrados asumieron la representación del músico cuando el juicio ya había comenzado, en reemplazo de su defensor oficial, y presentaron cuatro planteos para solicitar la nulidad o suspensión del proceso.
Sin embargo, los jueces del TOC N°29 rechazaron esas solicitudes y el juicio continuó.