2 de septiembre de 2026 - 13:22

Dura imputación para los dos chilenos que maniataron a una madre y a su hija y escaparon con un baúl con joyas

Los acusados ingresaron a una vivienda de la calle Elpidio González, en Dorrego, y sorprendieron a la dueña durmiendo la siesta. Luego la ataron junto a su hija y a su madre, y escaparon con un importante botín en el auto de la víctima.

Los dos ciudadanos chilenos que fueron detenidos como presuntos autores de un importane robo en una vivienda de Dorrego, Guaymallén, recibieron una dura imputación y seguirán detenidos.

Los sospechosos sustrajeron un baúl que contenía gran cantidad de joyas y otros objetos de valor como televisores, teléfonos y un iPad que permitió rastrearlos y encontrar en Maipú el auto de la dueña de casa, que fue utilizado para escapar.

La Fiscalía Especializada de Robos, Hurtos Agravados y Sustracción de Automotores imputó a Ignacio Camilo Valenzuela Moya y Jonathan Alberto Angulo Figueroa por los delitos de “robo agravado por el uso de arma impropia; robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no puede tenerse por acreditada, y robo agravado por ser cometido con escalamiento; todo en concurso ideal”.

La medida fue adoptada por el fiscal José García Mango, quien ordenó que ambos acusados sean trasladados a la cárcel hasta que enfrenten una audiencia de prisión preventiva.

El robo se llevó a cabo el sábado pasado, 29 de agosto, por la tarde, cuando los acusados habrían llegado a una vivienda ubicada en Elpidio González al 400, de Dorrego, Guaymallén, donde se encontraba la dueña de casa, de 55 años, con su hija de 20 y su madre, de 84.

Saltaron la reja

Los sujetos treparon una reja de dos metros de altura cerca de las 17:30, accedieron al patio delantero y palanquearon la puerta de entrada que da al living.

Uno de los delincuentes ingresó a la planta alta de la vivienda, despertó a la dueña de casa y comenzó a pedirle dinero, oro y que abriera la caja fuerte, amenazándola de muerte.

El otro sujeto fue a la habitación de la hija, quien comenzó a gritar, y luego la llevó con su madre y las dejó atadas en la cama. Lo mismo hizo con la abuela, que estaba en la planta baja.

Con acento chileno, le pedían dinero y joyas, por lo que la dueña de casa se vio obligada a decirles que las joyas estaban en un pequeño baúl de madera. Allí encontraron una importante cantidad de relojes, pulseras de oro y plata, medallones, aros, anillos y cadenas de acero quirúrgico, entre otras piezas de gran valor.

Luego comenzaron a revisar todos los muebles buscando objetos de valor, llevándose un televisor de 50 pulgadas, una notebook Lenovo, un iPad, una tablet, un iPhone, ropa de cama, abrigos, perfumes importados y documentación personal.

Todo lo robado fue cargado en un Chevrolet Ónix gris de la dueña de casa, que estaba en el garaje.

Tres horas más tarde, la Policía encontró el auto en Maipú, siguiendo el rastro del iPad, que tenía un dispositivo que marcaba la ubicación.

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