Una investigación judicial permitió desarticular una presunta organización dedicada a extorsionar a hombres que ingresaban a una página de contactos sexuales en busca de servicios. La particularidad del caso es que tres de los sospechosos realizaban las amenazas desde distintas cárceles de la provincia de Buenos Aires.
Según publicó Infobae, los acusados utilizaban perfiles falsos en el sitio denominado “Gemidos” para obtener información de potenciales víctimas. Luego, mediante llamadas telefónicas, las intimidaban y les exigían dinero bajo amenazas de revelar datos personales y contactar a sus familiares.
La investigación derivó este jueves en seis allanamientos, la identificación de tres internos involucrados y la detención de dos mujeres. Además, se secuestraron cinco teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes.
Las amenazas y el engaño para conseguir dinero
Uno de los audios incorporados a la causa permite reconstruir el mecanismo de extorsión. En la grabación, un hombre que se identifica como “Carlos González” le reclama dinero a una víctima por haber consultado precios en la página de contactos sin concretar un encuentro.
Para presionarlo, menciona personas de su entorno, una dirección particular y amenaza con enviarle una supuesta “gente de cobranza” a su domicilio.
En otro tramo de la conversación, el extorsionador intenta justificar sus exigencias con referencias a una presunta jueza y a mujeres de entre 15 años y poco más de 20. También advierte sobre una supuesta multa de tres millones de pesos.
“¿Vos no querés tener quilombo? ¿No querés que vaya la gente de cobranza a tu casa? Ahí te llamo y lo arreglamos de buena manera”, se escucha en uno de los fragmentos.
En otro momento, le exige una nueva transferencia: “Te quedan 250. Mandame los 50 que me dijiste recién”.
De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, una de las víctimas recibió las llamadas extorsivas en julio y, antes de realizar la denuncia, transfirió $200.000.
Tres presos realizaban las extorsiones desde las cárceles
La investigación estuvo a cargo de la DDI de Lomas de Zamora, actualmente dirigida por el comisario Flavio Marino. Los detectives identificaron tres líneas telefónicas utilizadas para las amenazas y analizaron comunicaciones, tarjetas SIM, impactos de antenas, consumo de datos y movimientos de las cuentas bancarias que recibían las transferencias.
Con esos elementos, el fiscal Ignacio Torrigino, de la Unidad Funcional de Instrucción N° 19 de Lomas de Zamora, solicitó seis órdenes de allanamiento. La jueza Laura Ninni, titular del Juzgado de Garantías N° 6 del distrito, autorizó los procedimientos.
Entre los sospechosos identificados se encuentran Lucas Aguirre Pérez, de 23 años, alojado en la Unidad Carcelaria N° 30 de General Alvear; Mauro Leonel Fretes Martínez, de 41, detenido en la Unidad N° 23 de Florencio Varela; y Rolando Robustiano Lescano, de 61, interno de la Unidad N° 43 de González Catán.
Durante las requisas realizadas en los tres establecimientos penitenciarios, los investigadores secuestraron un teléfono celular a cada uno.
Según la pesquisa, Fretes Martínez habría sido el encargado de crear los perfiles falsos y captar a las víctimas. En tanto, Aguirre Pérez y Lescano habrían participado de las extorsiones y recibido las transferencias de dinero.
Dos mujeres detenidas y cinco celulares secuestrados
A la investigación también se incorporaron dos mujeres señaladas como presuntas receptoras de las transferencias, que posteriormente eran derivadas a otras cuentas.
Una de ellas fue identificada como Marina Soledad Cheveste, de 45 años, y detenida durante un allanamiento en una vivienda de Billinghurst, partido de General San Martín. La otra, de 42 años, fue aprehendida en un domicilio de Isidro Casanova.
Esta última recuperó la libertad luego de cumplir los recaudos legales, aunque deberá ser indagada en el marco de la causa. Los demás acusados quedaron a disposición de la Justicia.
La investigación continúa bajo las figuras de extorsión, encubrimiento agravado y amenazas, mientras los investigadores buscan determinar el alcance de la maniobra y establecer si existen más víctimas.