Crimen e intento de femicidio en Godoy Cruz: el único detenido dejó El Sauce y pasó a la cárcel

El hombre de 65 años murió en su casa producto de los puñales recibidos. -  Imagen de Archivo Los Andes / José Gutierrez
El hombre de 65 años murió en su casa producto de los puñales recibidos. - Imagen de Archivo Los Andes / José Gutierrez

Gonzalo Saavedra, el único sospechoso del asesinato de Ricardo Peralta, intentó quitarse la vida en la comisaría y debió ser derivado para una evaluación psiquiátrica. Pericias comprobaron que no está enfermo y fue alojado en el penal San Felipe.

Ricardo Peralta (65) fue asesinado el sábado pasado en Godoy Cruz tras recibir varias puñaladas, aparentemente propinadas por Gonzalo Saavedra (20), un joven con un vínculo muy alejado de la víctima pero que, para los investigadores, es el único sospechoso, por diferentes pruebas que lo señalan como el autor del crimen. Luego el detenido intentó quitarse la vida y fue derivado al hospital de salud mental El Sauce, donde más tarde peritos diagnosticaron que es apto para su detención en el penal.

Según creen tener acreditado los pesquisas, en la madrugada del sábado 6, pasadas las 4.30, Saavedra ingresó a la vivienda de los Peralta, ubicada en calles Curitiba y Alas Argentinas, en el barrio Brasil del mencionado departamento. Allí estaba su ex novia, una muchacha que tras dejar atrás esa relación había comenzado una nueva con Fernando, el hijo de quien terminó siendo la víctima fatal.

Invadido por los celos y en un intento de tomar cierta venganza, el joven de 20 años irrumpió en la vivienda y atacó al novio de su ex con el cuchillo que empuñaba en una de sus manos. A partir de allí se desató una catastrófica escena que tiñó de sangre y violencia el domicilio.

La primera víctima fue el novio de la joven, quien recibió varias puñaladas en ambos brazos, el tórax y el cuello. Luego Saavedra continuó buscando a su blanco y en el trayecto amenazó de muerte al hijo del hombre que ya había malherido, un nene de 11 años. Pero siguió incesante buscando por la casa hasta que en uno de los cuartos dio con la ex, a quien primero amenazó, luego intentó ahorcarla y finalmente la lastimó con el cuchillo, aunque no la apuñaló.

Pero algo alertó a Saavedra y emprendió su huida. Fue entonces que, al escapar por el patio, según indica la hipótesis de la fiscalía, se encontró con su última víctima, Ricardo Peralta, quien falleció en el mismo lugar desangrado por las heridas, según constataron los médicos del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC).

Un hermano de Fernando escapó sigilosamente de la vivienda mientras ocurría la terrorífica secuencia y, al ver un móvil de la Policía patrullando la zona, les explicó a los uniformados lo que estaba pasando. Al llegar a la vivienda de los Peralta, los efectivos no sólo se encontraron con la sangrienta escena, sino también con Saavedra queriendo escapar pero lograron reducirlo.

Apto para el penal

Tras el aviso al 911, Fernando Peralta debió ser derivado al hospital Lagomaggiore por la gravedad de las heridas causadas con el puñal, mientras que la joven quedó resguardada en la comisaría 50 de Godoy Cruz. En paralelo, personal de la Policía Científica reunía pruebas en la escena del crimen y el cuerpo de Ricardo.

El caso quedó en manos de la fiscal de Homicidios Claudia Ríos Ortíz, quien con personal de la División Homicidios, llegaron al lugar para analizar el cuadro de lo que parecía ser el resultado de un accionar sacado de una novela de terror.

Mientras tanto, Saavedra -ya detenido en la comisaría local- intentaba quitarse la vida en la celda donde lo habían dejado a la espera de la decisión que debía tomar la fiscal. Por las autolesiones, el muchacho debió ser derivado al hospital Central, donde lo pudieron estabilizar.

Sin embargo, presentó un cuadro de crisis y decidieron derivarlo al neuropsiquiátrico El Sauce, en Guaymallén. Una vez ingresado en ese lugar, la representante del Ministerio Público Fiscal pidió que al sospechoso se le realizaran pericias psiquiátricas con el objetivo de poder saber dónde debería cumplir entonces su detención.

En el lapso en que Ríos Ortíz esperaba los resultados de los peritos psiquiátricos, imputó a Saavedra por homicidio simple por la muerte de Ricardo Peralta; por tentativa de femicidio tras la agresión a la ex pareja; homicidio en grado de tentativa, por las lesiones ocasionadas a Fernando Peralta y también por amenazas agravadas hacia el menor.

Finalmente, el último jueves los resultados del peritaje llegaron a manos de la fiscal. En los mismos, los galenos detallaban que el imputado no presenta ni padece ninguna enfermedad psiquiátrica y que estaba apto para ser trasladado al penal.

Dicho y hecho: horas más tarde, el hombre de 20 años fue subido a un furgón de la Policía, que lo llevó al penal San Felipe, donde deberá permanecer preso.

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