La Suprema Corte de Mendoza confirmó la dura condena que recayó sobre el conductor de nacionalidad boliviana que escapó a su país y estuvo prófugo de durante 12 años luego de atropellar y dar muerte a un hombre de 62 años y a su hija de 39, en un accidente ocurrido en el Acceso Este en 2013.
El máximo tribunal desestimó el recurso de casación presentado por el abogado de Adrián Ocampo Cazón (53), quien cumple con una pena de 11 años de prisión por el delito de homicidio con dolo eventual dictada en noviembre de 2025 por el Tribunal Penal Colegiado N° 2 por las muertes de Juan Manuel Viudez y su hija María Laura.
Los ministros Omar Palermo, Dalmiro Garay y Teresa Day desecharon los argumentos defensivos en relación al sobreseimiento por prescripción de la acción penal o bien que se rebajara la sentencia al mínimo legal para el tipo penal que se le aplicó, entre otros puntos.
“No existe explicación plausible de cómo una persona en el uso normal de sus facultades mentales pudiera errar respecto a la idea misma que tiene de una doble vía de circulación como la Ruta 7, máxime si se considera que el acusado había acreditado los conocimientos mínimos exigidos para ser conductor”, advierte el fallo en relación a que iba en contramano.
Caos en el Acceso Este
Juan Manuel Viudez y su hija María Laura fueron víctimas de un accidente fatal ocurrido en la madrugada del 11 de febrero de 2013, cuando Ocampo Cazón, a bordo de un Renault 19 en el que viajaban dos amigos, entró a una estación de servicio de Rodeo de la Cruz y preguntó cuál era el camino más corto para llegar al barrio 25 de Mayo. Pero al salir comenzó a circular por el Acceso Este a contramano.
Anduvo entre 500 y 700 metros, siempre en dirección contraria, y unos metros antes de llegar al cruce con la Ruta 50 protagonizó el primer percance con un Peugeot 504 al que afortunadamente logró esquivar.
Pero detrás venía un Peugeot 405 en el que viajaban Juan Manuel Viudez y su hija María Laura. El conductor no vio o no pudo esquivar al Renault 19. Los autos chocaron de frente. El conductor del Peugeot quedó atrapado en el habitáculo y murió horas más tarde en el Hospital Central. Su hija fue despedida del auto por el choque y falleció en el lugar.
Valeria Gutiérrez venía detrás, a bordo de un Fiat 147, y logró esquivar a los autos siniestrados, rozó a uno y se detuvo al costado del camino.
La mujer trató de hacer señas a los vehículos que circulaban hacia el oeste, pero Camilo Pacífico, conductor de una camioneta Nissan Frontier, no la vio o no pudo esquivar a los vehículos y terminó impactando en un costado del Peugeot 405.
En junio de 2014, los jueces de la Tercera Cámara del Crimen, en un juicio abreviado, condenaron a Pacífico a dos años de prisión en suspenso por el delito de lesiones graves culposas. Los jueces, tras el acuerdo entre el fiscal y el defensor, ordenaron también que el conductor quedara inhabilitado para conducir por los próximos tres años y medio, por lo que se le retuvo la licencia de conducir.