El presidente Obama escogió a un poeta homosexual de origen cubano, Richard Blanco, para leer durante la ceremonia un poema escrito especialmente para la investidura. Blanco, de 44 años, es el poeta más joven y el primero de origen hispano en participar en la juramentación de un presidente. Blanco nació en España pero emigró a Estados Unidos con sus padres.
Un sol brilló sobre nosotros hoy, se encendió sobre nuestras costas,
revelándose sobre las montañas, saludando las caras de los Grandes Lagos,
difundiendo una simple verdad a lo largo de las Grandes Llanuras,
y después corriendo a lo largo de las Rocallosas.
Una luz despertando los techos, una historia contada
por nuestros gestos silenciosos moviéndose detrás de ventanas.
Mi cara, tu cara, millones de caras en los espejos de la mañana,
cada uno bostezando a la vida, creciendo en nuestro día:
autobuses escolares amarillo-lápiz, el ritmo de los semáforos,
puestos de frutas: manzanas, limones y naranjas
surtidas como arcoiris pidiendo nuestros elogios.
Camiones plateados pesados con petróleo o papel, ladrillos o leche,
pululando por carreteras a nuestro lado,
en nuestro camino a limpiar mesas, revisar libros de contabilidad, o salvar vidas,
enseñar geometría, o preparar la comida como lo hizo mi madre por veinte años,
para que yo pudiera escribir este poema...
Vamos camino a casa: a través del brillo de la lluvia o el peso de la nieve,
o el rubor ciruela del anochecer, pero siempre a casa,
siempre bajo un mismo cielo, nuestro cielo...