El mediador internacional Lakhdar Brahimi pidió ayer a los beligerantes en Siria que proclamen "unilateralmente" un alto el fuego durante la fiesta musulmana de Al Adha, tras reunirse con el presidente sirio Bashar al Assad en Damasco, donde hubo un atentado en un barrio cristiano.
"Llamo a todos a que tomen la decisión unilateral de detener las hostilidades con motivo del Aid al Adha (fiesta musulmana desde el 26 al 28 de octubre) y para que esta tregua sea respetada a partir de hoy o mañana", declaró Brahimi a la prensa.
Luego dijo que había contactado con dirigentes de la oposición civil en el interior y en el exterior de Siria, y con los grupos armados en el país. "Hemos encontrado una acogida muy favorable a nuestro llamado", afirmó.
"Volveremos a Siria después del Aid y si la calma se instala realmente durante esta fiesta, seguiremos trabajando" para una tregua duradera, agregó.
Brahimi hizo esta declaración a la salida de un encuentro con Assad, la segunda con el dirigente sirio después de que asumiera sus funciones de mediador de la Liga Árabe y de la ONU.