Tras la declaración del aislamiento social, preventivo y obligatorio cerraron de forma inmediata los boliches y se cancelaron todos los eventos. Esto dejó sin trabajo a muchas personas, entre ellos a quienes se dedican a la seguridad privada y que algunos llaman "patovicas".
Ante esta situación crítica ellos se han unido para pedirle al gobernador de la provincia, Rodolfo Suárez, que les brinde la posibilidad de trabajar donde sean necesarios. "Queremos llegar a oídos del gobernador para que nos escuche(…) Lo que estamos pidiendo es que nos dé un empleo, que nos asegure un puesto de trabajo ya sea en la seguridad o en otro lugar", expuso Yamila Sarmiento, una de las trabajadoras en un video que difundió a través de Facebook.
Sobre este pedido la mujer contó a Los Andes que vieron en la necesidad de hacerlo porque se encuentran en una situación crítica. "Yo trabajaba en un boliche de Rodeo del Medio viernes, sábado y domingo, éramos 10 personas en total, pero somos muchos más que desde que empezó todo esto estamos sin ingresos", relató. Según los números a los que han accedido son 4.000 los trabajadores de la seguridad de la provincia, pero son unos 1.500 los que están encarando esta movida.
"Pedir que abra un boliche sería muy inconsciente por eso nos ofrecemos para darle un respiro a la Policía. Nos sentimos capacitados para dar apoyo a la fuerza pública en el control de vehículos personas", aseguró. A su vez destacó que para poder hacer su trabajo previamente han tenido una formación, sumada a la obtención de una credencial habilitante que es muy onerosa. "En el boliche nuestro trabajo es prevenir el desorden, las peleas, por lo que estamos estamos capacitados para lidiar con gente", subrayó.
Antes de finalizar el mencionado video Sarmiento aclara: "No queremos nada regalado, solo queremos trabajar, así sea con un sueldo mínimo para poder sobrevivir".