El jefe de Gabinete, Marcos Peña, expresó ayer su “preocupación” por la situación política y económica en Brasil, pero evitó respaldar al ex presidente de ese país Luiz Inácio Lula da Silva, al señalar que “no” es “correcto” opinar sobre “un proceso judicial” en curso.
“Brasil preocupa, por supuesto, es nuestro socio estratégico número uno”, señaló el funcionario. En diálogo con FM Blue, Peña fue consultado sobre los recientes hechos en Brasil, en donde Da Silva fue designado jefe de Gabinete, días después de que la policía allanara su casa de las afueras de San Pablo en una pesquisa vinculada a una causa en la que se investigan hechos de corrupción.
Al funcionario se le recordó que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, o el ex jefe de Estado de Uruguay José Mujica salieron a respaldar públicamente a Da Silva y, en ese marco, fue consultado sobre la posición del Gobierno nacional.
“Hay un proceso judicial, se tiene que resolver institucionalmente en Brasil, no tenemos elementos para meternos más allá de eso. El diálogo es permanente, ellos lo saben”, se limitó a responder el funcionario.