La operación internacional de búsqueda del avión de Malaysia Airlines, desaparecido con 239 personas el 8 de marzo, se reforzó ayer y son ya 25 los países que la integran, mientras cobra fuerza la hipótesis de un secuestro.
La operación internacional de búsqueda del avión de Malaysia Airlines, desaparecido con 239 personas el 8 de marzo, se reforzó ayer y son ya 25 los países que la integran, mientras cobra fuerza la hipótesis de un secuestro.
En una señal de la conmoción internacional por el misterio del avión, el papa Francisco pidió ayer a los fieles congregados durante el Angelus en la Plaza de San Pedro del Vaticano que recuerden en sus rezos a los pasajeros que viajaban en el aparato.
El Pontífice argentino llamó a los fieles a “expresar nuestra cercanía a ellos en estos momentos tan difíciles”.
La zona de búsqueda abarca desde Kazajistán hasta Indonesia, después de que las autoridades malasias admitiesen que el avión cambió de rumbo deliberadamente y voló durante cinco horas.
El ministro de Defensa y Transportes de Malasia, Hishamudin Husein, insistió en rueda de prensa que para ellos las causas principales siguen siendo el secuestro, terrorismo y problemas psicológicos o personales de alguien en el interior del avión.
El ministro confirmó que el piloto y copiloto del avión, ambos malasios, no pidieron ir juntos en ese vuelo.
Agentes de la policía acudieron la víspera a los domicilios de ambos para hablar con sus familiares y recabar datos.
Los servicios de inteligencia estadounidenses apuntan a que ambos son de algún modo responsables de la desaparición del Boeing 777-200, de acuerdo con la cadena CNN.
Ha despertado interés especial el mensaje que el piloto, el capitán Zaharie Ahmad Shah, de 53 años, colgó en un foro cibernético alemán en el que anunció la creación de un simulador de vuelo.
“Hace un mes terminé el montaje de FSX y FS9 con 6 monitores” dice la nota firmada por Capt. Zaharie Ahmad Shah, Boeing 777 de Malaysia Airlines en noviembre de 2012.
Agentes de policía se llevaron el simulador y dos computadoras del piloto, pero no localizaron su computadora personal.
Bakar explicó a periodistas que pidió a aquellos países con ciudadanos en el avión que investiguen sus antecedentes, y agregó que los servicios secretos de algunas naciones ya lo hicieron y no hallaron nada sospechoso pero que están esperando la respuesta de otras.