Después de los ataques al omnibus de Boca, Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo resultaron heridos en sus ojos. Ayer, el diagnóstico al capitán fue "lesiónes de córnea" y "reposo por 6 días", por el oftalmólogo a cargo.
Después de los ataques al omnibus de Boca, Pablo Pérez y Gonzalo Lamardo resultaron heridos en sus ojos. Ayer, el diagnóstico al capitán fue "lesiónes de córnea" y "reposo por 6 días", por el oftalmólogo a cargo.
Pero hoy, tras una segunda consulta, pasado el medio día, Pérez salió de la clínica con ganas de jugar: "Estoy para jugar" dijo al salir con dirección a la concentración, en el Hotel Madero. Y confirmó que no será operado.
Sin embargo, en Todo Noticias, aseguraron que en diálogo con el oftalmólogo responsable Alejandro Weremczuk, el jugador no está en "condiciones" de afrontar la final de la Libertadores frente a River en el Monumental, hoy a las 17. El médico aseguró que Pérez "tiene ganas de jugar pero no está clínicamente en condiciones".
"Leve edema corneal, lesión conjuntival y agudeza visual", informó Weremczuk, quien afirmó además que el ojo de Pérez deben estar tapado y que lo ideal es que no juegue.
Por su parte, Gonzalo Lamardo tiene una "disminución de 7 grados de visual".
Ambos jugadores fueron medicados con antibióticos y deberán ser controlados en 24 horas.