No hay manera. A Independiente Rivadavia todo le cuesta el doble, tanto afuera como adentro de la cancha. El repertorio es variado y va desde el grave problema interno que atraviesa la barrabrava (y que le costó jugar tres partidos a puertas cerradas fuera del Gargantini y la deducción de una unidad en la tabla), pasando por la imposibilidad de disponer del estadio Malvinas Argentinas en un momento tan complicado como el que vive en lo deportivo y finalizando en la nefasta racha futbolística que no le ha permitido cosechar ningún triunfo en lo que va de 2020.
Sufre el mundo Lepra y lo padece toda una provincia que podría perder a uno de sus representantes en la segunda categoría del fútbol argentino. Pero da la sensación de que a algunos no les interesa porque miran para otro lado.
Nueva Chicago había perdido y Guillermo Brown de Puerto Madryn asomaba como un rival directo para el equipo de Matías Minich en su lucha por la permanencia. Era la chance de ganar y despegarse siete unidades del elenco de Mataderos. Pero no. Independiente volvió a sufrir horrores el estado de un campo de juego que ha mejorado bastante, pero donde la Lepra no se siente cómodo por una cuestión totalmente lógica.
El comienzo altanero en cada una de las etapas, jugando en campo chubutense y con un Ángel Prudencio movedizo, sacrificado y activo, no alcanzó para encontrar la ventaja. Como expresó su entrenador luego del partido, el Azul sigue pecando de ingenuo a la hora de tomar decisiones en la zona caliente. Es cierto que ha mejorado en la faz defensiva con la firmeza de su dupla de centrales, pero le sigue faltando un golpe de horno importante en la zona de gestación y definición, ahí donde se ganan los partidos.
Viguet, Palacios y "Pampú" González insinúan más de lo que concretan. Y sin el lesionado Julián Marcioni, en el banco de relevos tampoco hay soluciones. Ayer, Minich probó con el ingreso del entusiasta Lautaro Disanto, pero tampoco fue suficiente.
Guillermo Brown hizo negocio: se llevó un punto (que casi son tres si no aparecía San Aracena para taparle el gol a Urquijo) y se mantiene a nueve del descenso. Independiente quedó a 5 de la zona del miedo cuando faltan 10 fechas.