La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) decidió avanzar con una reducción progresiva del número de futbolistas extranjeros que pueden ser incluidos en la planilla de cada partido del Brasileirao Serie "A", la máxima categoría del fútbol de Brasil.
Actualmente, cada equipo puede contar con hasta nueve jugadores extranjeros habilitados para firmar planilla en un encuentro. De acuerdo con el nuevo esquema, el límite bajará a ocho el próximo año y continuará reduciéndose de manera gradual hasta alcanzar los cinco en 2030, año en el que se disputará una nueva Copa del Mundo.
La medida apunta a modificar el perfil de una competencia que en los últimos años se consolidó como uno de los principales destinos para futbolistas extranjeros. El Brasileirao cuenta con una marcada presencia de jugadores argentinos y colombianos, además de futbolistas provenientes de distintos países europeos.
El número adquiere mayor relevancia al compararlo con el fútbol argentino. En el Torneo Clausura, los extranjeros representan cerca del 16% de los futbolistas, con 145 jugadores, pese a que la máxima categoría argentina cuenta con más equipos que la brasileña.
Durante los últimos años, Brasil se transformó en un mercado especialmente atractivo para futbolistas con experiencia internacional, incluidos aquellos que completaron ciclos en el fútbol europeo y buscan continuar sus carreras en Sudamérica.
Una medida en medio de la reestructuración de la Selección
La decisión de la CBF se produce mientras el fútbol brasileño atraviesa un proceso de cambios en su seleccionado nacional.
Brasil quedó eliminado en los octavos de final del último Mundial y, de acuerdo con el balance señalado en el informe, disputó apenas una semifinal en las últimas seis ediciones de la competencia.
En paralelo, el entrenador Carlo Ancelotti inició una etapa de reestructuración del plantel de la Selección absoluta. En su primera convocatoria, el técnico italiano presentó una lista que incluyó apenas dos jugadores mayores de determinada edad, en una apuesta por renovar progresivamente el equipo.
En ese contexto, la reducción del cupo de extranjeros en el Brasileirao forma parte de una política que busca incrementar el espacio disponible para los futbolistas brasileños dentro de la principal competencia doméstica.
El objetivo establecido por la dirigencia es llegar progresivamente a cinco extranjeros por equipo en 2030, modificando de manera escalonada una regla que durante los últimos años permitió una importante presencia de jugadores nacidos fuera de Brasil.