12 de octubre de 2012 - 23:00

Otra jornada victoriosa para los rebeldes sirios

Catorce soldados murieron ayer en una emboscada de los rebeldes en el sur de Siria, un día después de una sangrienta jornada para el ejército del régimen, que el jueves había perdido casi un centenar de efectivos.

El número de bajas por día en el ejército sirio es de unas 20, lo que suma cerca de 10.000 soldados muertos desde que comenzó la revuelta en marzo de 2011, mientras que hay un número casi igual de heridos, según una fuente hospitalaria. En agosto, esta fuente había dado cuenta de más de 8.000 soldados muertos.

El mal momento para las fuerzas del régimen continuó ayer con un ataque en Jirba, en la provincia de Deraa (sur), en el que murieron 14 soldados y 6 insurgentes, según el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), una organización con sede en Gran Bretaña que se informa a través de militantes y de médicos en el terreno. Según esta organización, la violencia dejó ayer 96 muertos, de los cuales 41 son soldados, 27 rebeldes y 28 civiles.

El jueves, las fuerzas del régimen de Bashar al Asad sufrieron el mayor números de bajas mortales en una sola jornada desde que comenzó el conflicto, con 92 soldados muertos. Esa misma jornada murieron al menos 248 personas en Siria. Entre los soldados muertos el jueves, 36 fueron registrados en la provincia de Idleb (noroeste) donde intensos combates tienen lugar entre soldados y rebeldes. Estos últimos han tomado el control de posiciones claves en Maaret al Nooman y Saraqeb en los últimos días.

Según el OSDH los rebeldes interceptaron un mensaje de radio del comandante de la base de Wadi Daif, la más importante de la zona, pidiendo ayuda. Este organismo indicó que los rebeldes capturaron a 256 soldados en una semana de combates en Jirbet el Joz y otras localidades de la región de Jisr el Shughur, en esta misma provincia.

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