"Nuestro sistema de justicia es demasiado costoso, demasiado doloroso, demasiado destructivo, demasiado ineficiente para un pueblo verdaderamente civilizado". (Extracto de informe de la Situación del Poder Judicial de EEUU presentado en 1984 por Warren E. Burger, entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia de los EEUU de América).
El uso profesional de la mediación como "intervención social", dentro de un proceso científico y específico de resolución de conflictos sociales, como alternativo o complementario del proceso judicial, es un fenómeno relativamente reciente y propio de sociedades desarrolladas materialmente y con estructuras relacionales complejas.
En las últimas décadas del siglo XX y a comienzos del XXI, el mundo occidental en general y la Argentina en particular han verificado un colapso en los tribunales de justicia.
Esta realidad marca una situación de crisis en el Sistema Judicial de Administración de Justicia (SJAJ). Situación que viene dada por el aumento exponencial de causas, que a su vez viene motivado por el incremento natural de la población y el proporcional del número de abogados matriculados.
Teníamos un SJAJ desbordado por una realidad que lo superó. El caso de la cámaras laborales era crítico: masividad de público en los pasillos, largas filas para subir a los ascensores y para compulsar expedientes en mesa de entrada, audiencias de vista de causa fijadas a un año y más a contar de la finalización de la producción de la prueba escrita, etc.
Hoy, a través de la Subsecretaría de Trabajo y Seguridad Social de Mendoza, el Poder Ejecutivo provincial ha salido en auxilio de este sistema judicial desbordado. En este caso puntualmente a través de la implementación de la Instancia Prejudicial de Conciliación Laboral.
Me parece justo destacar que el sistema no nació de la nada, sino que es un sistema que ya viene funcionando con éxito en la CABA desde hace 20 años. El mérito de Mendoza consiste en haberlo trasladado a una superficie territorial mil veces más grande y en ser la primera provincia en implementar un sistema de esta naturaleza de modo extendido en todo el territorio provincial.
Hoy, haciendo el balance de este primer año de funcionamiento de la Oficina de Conciliación Laboral (OCL), con sus altos y bajos y puntos que ciertamente son susceptibles de perfeccionamiento, entiendo que la OCL han dejado un saldo positivo a la sociedad en general y a los abogados y justiciables en particular.
Con un porcentaje de acuerdos que ronda entre el 40% y el 50% de las casos que ingresan, podemos decir que el sistema ha tenido éxito, que ha descomprimido bastante las Cámaras laborales y que tenemos a un gran número de justiciables satisfechos por haber visto resueltos sus conflictos en plazo relativamente corto y razonable.
Sin duda hay cosas que mejorar pero estamos en el camino correcto.
Dr. Luis Cristian Petra Puliti
Abogado-Conciliador laboral OCL Reg. N°02