El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que la visita que hará mañana a Hiroshima, la ciudad japonesa devastada en 1945 por una bomba atómica estadounidense, se proponía poner de relieve los riesgos reales” de las armas nucleares.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que la visita que hará mañana a Hiroshima, la ciudad japonesa devastada en 1945 por una bomba atómica estadounidense, se proponía poner de relieve los riesgos reales” de las armas nucleares.
“Quiero subrayar una vez más los riesgos muy reales que existen y el sentido de urgencia que todos debemos tener”, dijo a los periodistas en Japón, donde se lleva a cabo una cumbre del G7.
Los ataques nucleares estadounidenses del 6 de agosto de 1945 sobre Hiroshima (140.000 muertos), y tres días más tarde sobre Nagasaki (74.000 muertos), precipitaron la rendición de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial.
“El lanzamiento de esa bomba atómica supuso un giro en la historia moderna”, declaró Obama en una rueda de prensa. “Es algo que debemos encarar todos de una manera u otra”.
Las armas nucleares “ya no están tan presentes en nuestras mentes como durante la Guerra Fría”, pero la posibilidad de un “suceso nuclear permanece latente en nuestra imaginación”, dijo.
Obama, quien comenzó su gobierno con un audaz llamado a un mundo libre de armas nucleares, reconoce que todavía hay mucho por hacer. De hecho, algunos críticos dicen que el mundo está ahora más lejos esta meta de lo que estaba al inicio de la presidencia de Obama.
Aun así, él considera que el acuerdo alcanzado el año pasado con Irán sobre su programa nuclear es “una pieza importante del tema” y ha dicho que una negociación con Rusia sobre arsenales nucleares es un paso importante encaminado a reducirlos.
También reconoce otros problemas importantes -el programa nuclear de Corea del Norte, por mencionar uno- y la amenaza de otros que intentan obtener armas atómicas.
“Lo que sabemos es que las organizaciones terroristas no tendrán reparo en usar armas de destrucción masiva si estas llegan a sus manos”, dijo Obama ayer, “por eso tenemos mucho trabajo por hacer”.