Nuevas tecnologías para aumentar los rendimientos agrícolas

Con un marco macro más favorable, según destacan desde Aacrea, los productores podrán aprovechar los avances de la biotecnología, de la maquinaria y de la industria química.

Los avances de la agricultura, según destacan desde Aacrea, en los próximos años provendrán de estas vertientes principales: del mejoramiento genético y la biotecnología -por ejemplo, eventos de protección apilados, tolerancia a herbicidas y a condiciones de estrés ambiental-; de la microbiología -nuevos inoculantes y microorganismos que favorecen la absorción de nutrientes- y de la maquinaria -inteligencia artificial, automatización-.

Según Gustavo Martini, coordinador de la Comisión de Agricultura de Aacrea, “el mejoramiento genético tradicional seguirá siendo uno de los pilares del aumento de la productividad en los próximos años” y se acentuará la utilización de tecnologías específicas que mejoran la velocidad para la obtención de nuevos genotipos.

Entre ellas, cita a los marcadores moleculares (segmentos de ADN con ubicación identificable que permiten rastrear la posición y la identidad de genes de interés) y a nuevos equipamientos que posibilitan 400 lecturas de ADN por hora, auxiliados por la robótica. También se aplicará Big Data, con la informática al servicio del mejoramiento para gestionar grandes volúmenes de información.

La biotecnología continuará ofreciendo protección del rendimiento alcanzable con soluciones para problemas específicos. Los ejemplos más visibles son los eventos de protección apilados, con tolerancia a plagas (Lepidópteros, Hemípteros) y a enfermedades (roya).

Asimismo, habrá eventos de tolerancia a herbicidas (2, 4 D, Dicamba, Glufosinato) para diferentes cultivos con el propósito de enfrentar el avance de malezas resistentes. Los eventos de tolerancia a estrés ambiental tienen como base conjuntos de genes que operan sobre mecanismos fisiológicos que se desencadenan en condiciones de sequía.

“El aumento en la capacidad de secuenciar el ADN de microorganismos, junto con el interés por obtener productos de bajo impacto ambiental, determinó que se realizaran grandes inversiones en el área de microbiología agrícola”, observa Martini.

Así, se prevé una variada oferta de productos biológicos: inoculantes con formulaciones adaptadas al modelo de producción de escala (tratamientos de semilla en plantas especializadas); microorganismos que facilitan la absorción de nutrientes (hongos y bacterias aportando a la nutrición de cultivos) y biocontrol de adversidades (productos a base de microorganismos para controlar plagas o enfermedades).

Maquinaria agrícola
Los especialistas en maquinaria agrícola adelantan que en los próximos años se harán siembras más precisas, principalmente en la Pampa Húmeda y a mayor velocidad por medio de mejores dosificadores neumáticos y tubos que acompañarán la caída de semilla con sensores de masa próximos al suelo.

Las sembradoras también tendrán control neumático de profundidad, con sensores que registrarán la reacción del suelo y ajustarán la presión, y monitores que controlarán el proceso en forma integral, conectados a dispositivos con aplicaciones que permitirán efectuar un seguimiento en tiempo real.

Las pulverizaciones más precisas provendrán del uso de equipos con central meteorológica montada en el botalón, que evaluará en tiempo real las condiciones ambientales para los tratamientos.

Los satélites y los drones permitirán ambientaciones, relevamiento de plagas, enfermedades, malezas, diagnóstico y prescripciones de fertilizaciones nitrogenadas y pulverizaciones.

A la espera de un proceso de expansión del área cultivada bajo riego en nuestro país, los nuevos desarrollos aportarán simpleza en la operatividad y una mayor eficiencia de uso del agua con telemetría: manejo integral a distancia y en tiempo real de motores, bombas y equipos, con avisos de roturas o fallas. También veremos equipos de riego por goteo subterráneo.

Inteligencia artificial y automatismo
Últimamente se habla mucho sobre inteligencia artificial aplicada a la agricultura en el mundo, una herramienta muy común en otras actividades, como la automotriz.

“La aplicación de inteligencia artificial mediante el uso de cámaras -desde filmadoras comunes hasta cámaras multiespectrales, térmicas u otras- permitirá hacer más rentable a la agricultura”, afirma Andrés Méndez, técnico de la EEA INTA Manfredi.

Por ejemplo, el campo en la zona pampeana cuenta con monitores de rendimiento y sensores de calidad de los cultivos que efectúan mediciones a medida que se van cosechando los granos en tiempo real. Estas herramientas necesitan calibración y exigen capacitación de los operarios, lo que demora su adopción masiva.

El futuro cercano promete un cambio muy importante, dado que ya están siendo probados sistemas superiores en capacidad de trabajo y análisis de datos que brindan información procesada para que los productores obtengan réditos económicos y/o agronómicos directamente.

El sistema de inteligencia artificial (computer visión) funciona a partir de lo que detectan cámaras, que van “leyendo” los lotes y, posteriormente, mediante algoritmos, lo transforman en información para la toma de decisiones en tiempo real.

Este sistema permite fertilizar de acuerdo a las necesidades variables de las plantas y según los ambientes en los que se encuentren los cultivos, considerando las calidades deseadas en cada lugar del campo. También permite anticipar el rendimiento de los cultivos con un error del 5% previo a la cosecha. Además, si se utilizan cámaras multiespectrales, se puede conocer la calidad de los cultivos antes de la trilla, lo que facilitaría la logística y la comercialización diferenciada de los granos.

Otro punto que puede ser muy interesante de esta técnica, según Méndez, es la detección temprana de humo en las cosechadoras para evitar que se prendan fuego. Además, existe una aplicación denominada objeto peligroso, que es muy útil para detectar problemas en el campo y detener la máquina antes de causar un accidente. Permite detectar, por ejemplo, alambres y hace sonar una alarma. Si el sistema está robotizado y automatizado, puede frenar la maquinaria. Cuando se trabaja de noche, la detección se realiza mediante luz infrarroja.

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