Enarbolando pancartas que decían “La tortura no es cultura”, miles de personas marcharon ayer en Madrid para denunciar la “crueldad” del Toro de la Vega, festejo de origen medieval en el que se lancea un astado hasta la muerte.
Enarbolando pancartas que decían “La tortura no es cultura”, miles de personas marcharon ayer en Madrid para denunciar la “crueldad” del Toro de la Vega, festejo de origen medieval en el que se lancea un astado hasta la muerte.
“Es una bestialidad perseguir a un animal que no ha hecho nada”, fustigaba Sandra Santamaría, una veterinaria de 31 años, mientras blandía una pancarta en la que podía leerse “Asesino: tu vida no vale más que la suya”.