"Quiero alimentar a mis hijos, pero ¿qué puedo darles? No tenemos nada", se desespera en un campo de refugiados libanés Mirvat Ibrahim, una madre siria que huyó hace cuatro meses de Alepo con sus ocho hijos.
"Quiero alimentar a mis hijos, pero ¿qué puedo darles? No tenemos nada", se desespera en un campo de refugiados libanés Mirvat Ibrahim, una madre siria que huyó hace cuatro meses de Alepo con sus ocho hijos.
Mirvat Ibrahim, su marido y sus ocho hijos, viven en la misma tienda en un empantanado campo de Kab Elias, en el valle libanés de Bekaa (este). La familia, que depende de la ayuda de las ONG, dispone de un colchón y de un calefactor, y toma entre una y dos comidas al día.
El hijo mayor, de 11 años, recoge los restos de verduras del mercado, mientras que la menor, de 9 meses, no para de llorar. "Vomita y tiene diarrea", explica su madre, preocupada por la malnutrición de la benjamina, que pesa 3,8 kg.
"Le doy de mamar, pero no toma peso", señala.
Una generación de sirios podría "perderse para siempre", advirtieron Naciones Unidas y varias ONG en una rueda de prensa en Beirut. El conflicto sirio, que entró este sábado en su cuarto año, ha provocado el exilio de miles de niños, privados de cuidados, educación y seguridad.
Entre los refugiados sirios en Líbano, "el 5,9% de los menores de cinco años sufren una malnutrición severa", apunta Linda Berbari, representante de una federación de ONG ortodoxa.
Las agencias de Naciones Unidas para la Infancia y los Refugiados, Unicef y Acnur, señalaron ayer, junto a tres ONG, que el conflicto sirio ya afectó a 5,5 millones de niños, entre ellos, 1,2 millones que se exiliaron en países vecinos.
"Para los niños sirios, los tres últimos años fueron los más largos de sus vidas. ¿Deben soportar otro año de sufrimiento?", se preguntó el director ejecutivo de la Unicef, Anthony Lake, en un informe publicado el martes.
El alto comisario de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, indicó que más de 37.000 bebés nacieron en el exilio desde el inicio del conflicto en marzo de 2011.