La destilería artesanal Wolf Distillery, ubicada en Ontario, suspendió la exportación de sus bebidas alcohólicas hacia el estado de Michigan tras la entrada en vigor de las restricciones arancelarias entre Canadá y Estados Unidos. La medida paralizó un proceso de inserción comercial que demandó cinco años de trabajo continuo en el mercado estadounidense.
El freno a las operaciones ocurrió pocas semanas después de que la firma lograra despachar un cargamento preventivo de productos al territorio norteamericano. Sin embargo, el incremento proyectado en las tarifas de importación imposibilitó la continuidad de los envíos regulares debido a que ni la destilería ni su distribuidor en Michigan pueden absorber los sobrecostos financieros.
¿Qué productos de Wolf Distillery quedaron frenados por los aranceles?
La incertidumbre sobre la duración del conflicto arancelario obligó a la empresa a pausar el lanzamiento de varias líneas de productos preparadas para el mercado estadounidense. Entre los proyectos suspendidos figura la exportación de whisky de café hacia Georgia, así como la distribución en Michigan de un licor de biscotti de almendra y vainilla y un vodka aromatizado con banana y caramelo.
"No sabemos si nuestro importador podrá asumir esos costos; desde luego nosotros no podemos hacerlo", señalaron desde la compañía artesanal. Además, advirtieron que la disputa comercial golpea directamente a los establecimientos familiares asentados en la franja fronteriza, donde la dinámica económica diaria depende de la integración comercial y del flujo constante de clientes de ambos países.
¿Cómo golpea la guerra arancelaria a los pequeños negocios de la frontera?
Wolf Distillery opera en la localidad canadiense de Amherstburg, en el condado de Essex, a 25 minutos del nuevo puente internacional Gordie Howe que conecta con el estado de Michigan. El establecimiento acababa de celebrar diez años de actividad productiva en un enclave fronterizo donde los ciudadanos estadounidenses constituyen parte de su clientela cotidiana.
Frente al deterioro de las condiciones del intercambio internacional, los responsables del establecimiento optaron por mantener una postura neutral sobre la política bilateral. "Somos una pequeña empresa en Amherstburg y dejamos la política a los políticos; estas guerras arancelarias terminan afectando a los pequeños negocios a ambos lados de la frontera", afirmaron. La paralización de los envíos continuará vigente hasta que existan definiciones oficiales sobre el alcance de las medidas tributarias.